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“HuffPo”

Hace demasiado tiempo que no paso por aquí­. Quito el cerrojo y levanto el cierre. Chirrí­a. La luz entra en La Taberna y se ve que hay mucho polvo. Paso la escoba, abro las ventanas para que se ventile el local, cojo un trapo y limpio la barra. Está todo limpio. Enciendo la cafetera, pincho un barrí­l de cerveza nuevo y pongo sobre la barra una serie de platillos con su cuchara y su sobre de azucar.

– ¿Está abierto?

– ¡Claro! Pasa, te invito al primer café.

Con La Taberna funcionando y con el corrillo de parroquianos apoyados en la barra, uno me pregunta, sabiendo que me voy a encender, sobre el Huffington Post.

¿Pero tú sabes lo que es el HuffPo? – Le digo.

– Sí­, claro. Es ese periódico que han hecho nuevo los de Prisa, ¿no?- Me dice con duda.

Lo que no sabe es que el Huffington Post es la muestra de que ya no interesa pagar por la información ni siquiera a las empresas periodí­sticas.

– ¿Cómo? -me pregunta con los ojos como platos- ¿Pero no van a pagar a los que escriben?

– Verás… – Y empieza mi explicación-  Sí­ y no. El HuffPo original, el de Estados Unidos, es un agregador de noticias. Esto significa que su redacción lo que hace, además de redactar alguna cosa suelta, es colgar la información de otros medios en su web. Enlazarla, vaya. Por lo tanto, tendrán toda la información sin invertir en periodistas que escriban. Eso ya lo hacen otros.

Y eso ¿interesa a los periódicos online?

– Buena pregunta. Claro que les interesa. Realmente, lo que hace el HuffPo es darle visitas a esos diarios online. Algo así­ como lo que hace el buscador de google, sabes? Enlaces, amigo. Enlaces.

¿Y por qué dices que es tan malo entonces?

Es justo en este momento cuando dejo de secar el vaso que tengo en las manos. Me subo las gafas y dejo el trapo encima de las cámaras frigorí­ficas y le digo:

¡Porque eso no es periodismo! Es la tan denostada piraterí­a que hace unos años denunciaban todos los medios, pero ahora ya no les interesa. Plantéate esto: tú grabas un cd de, qué se yo, Alejandro Sanz y lo vendes. ¿Cómo se llama eso? Piraterí­a. Claro, eso lo entendemos porque es sacar beneficios del trabajo de otro. Beneficios lí­quidos, es decir, PASTA. El HuffPost no tiene periodistas realmente porque no los necesita. Lo venden como el milagro de la prensa. ¡Claro! ¡Grandes beneficios a coste cero gracias al tráfico que generan! Toda la información está en el Huffpost aunque ellos no redactan la mitad de las cosas.

– Vale… Y si es tan malo como dices ¿por qué lo financia en España el Grupo Prisa?

Inocente de él, no sabe cómo están las cosas dentro de esa empresa.

– ¿Que por qué? – Lo miro medio riéndome- ¡Porque Cebrián hace mucho que dejó de ser periodista! ¡Ahora sólo quiere dos cosas: dinero y poder! Desde que está como jefazo en Prisa, Cebrián ha vendido parte del grupo a un fondo de inversión americano. Este grupo lo nombre jefazo -digo ahorrando tecnicismos- y así­ ha pasado de ser un periodista que dirigió la que otrora fue una gran cabecera de la prensa a ser un tí­o que sólo busca dinero. ¿Y qué es el HuffPost sino eso? Es una forma de tener todo a coste mí­nimo.

Entonces, no pagan por los textos…

– No, claro que no lo hacen. Por lo menos, no por la mayorí­a de ellos.

¿Y por las informaciones de los blogs?– Tras esto no puedo mas que echarme a reí­r.

¡¡Tampoco!! ¡Esa es la gracia! Hace unos dí­as, la directora de esta web en España decí­a que ellos no pagarí­an a los bloggers. A cambio de sus textos, de su trabajo, el Huffington Post les darí­a ‘una ventana’ para comunicarse. Notoriedad, decí­an. ¡Porque los periodistas no quieren informar, claro! ¡¡Sólo quieren notoriedad! ¡¡¡Y con eso ya comen!!!

Al parecer, me he encendido demasiado. Desde la calle, una mujer del grupito que habí­a salido a fumar me dice que no grite, que no merece la pena. Ella es periodista. Tras asentir, vuelvo con mi conversación.

– Entonces- sigue preguntándome- tampoco pagan a los bloggers que ellos tienen ¿no? Me refiero a los famosos que escriben en la web.

– No sé cómo será en España, pero en Estados Unidos sí­ que pagan. Los famosos son lí­deres de opinión, amigo mí­o. La gente los sigue donde sea. Y eso, en Internet, es tráfico. Y el tráfico es dinero. Es pagar dos y recibir doscientos.

– Pues chico, está bien pensado el negocio. Y al tal Cebrián ¿no le preocupa que este ‘medio’ desbanque a El Paí­s?

– Pues evidentemente no. Es más, a Cebrián El Paí­s se la trae bastante al pairo. Tanto es así­ que hace un tiempo, en un discurso que dio casi le faltó decir que era un cadáver prehistórico. Dejo bien claro que era un modelo que tendí­a a desaparecer porque la gente ya no busca informarse en los periódicos. De hecho, él mismo dijo que cuando leí­a El Paí­s por la mañana ya conocí­a todas las noticas antes.

– Tira piedras sobre su tejado el pollo este, ¿no?

– Sí­, y no solo eso. Desmerecer a la prensa como lo hace Cebrián es tachar de bobos a los lectores. ¿No buscan informarse? Tal vez el problema es el abandono paulatino del periodismo en los periódicos. Nadie apuesta por investigar o por modelos sostenibles. Nadie invierte en El Paí­s como se hace en el New York Times. Es más, en España serí­a impensable un New York Times. ¡Ese sí­ es un periódico que se ha sabido adaptar! ¿Sabí­as que en el equipo que hace las infografí­as del NYT hay un español? Pues sí­. Y está allí­ porque aquí­ no se invierte en estas cosas.

– A ti lo que te pasa es que estás resentido…

Saco el Smartphone del bolsillo y le enseño esto:

– Resentido… Igual que todos estos ¿verdad?

– Oye, pues sí­ que va a ser mala la idea esta…

– Claro, y lo mejor es que PRISA lo vende como el nuevo periodismo. Desvirtúa no sólo al periodismo, sino al periodista. Y sé que me repito, pero no pagan por el trabajo que realizan otros.

– Oye ¿y las portadas que hacen? Porque son feas de cojones.

Es otra forma de llamar la atención de la gente. Para que te hagas una idea, el HuffPost de España ha publicado una portada que es más fea que pegar a un padre con un calcetí­n sudado. ¿Qué ha conseguido con esto? Notoriedad. Ser Trending Topic en Twitter te da notoriedad, pero además millones de visitas que te ayudan a posicionarte en los buscadores. Además, esa gente que hoy ha linchado esa portada también entrará mañana. Y lo hará para ver cuán mala es la imagen que pongan, volviendo a dar esa notoriedad al ‘medio’. Si es cutre, no es por dejadez, sino por estrategia.

Su cara cambia. Parece que ya lo entiende. De hecho, me mira y menea la cabeza de un lado a otro como diciendo que no.

-Ahora entiendo-sentencia-por qué estás detrás de la barra y no en una redacción. ¿Quién va a querer pagar por alguien que informe cuando los periódicos serios compran las noticias a agencias? Nadie. Y menos cuando ‘medios’ como el Huffington Post se dedican a enlazar a esas informaciones. Tráfico para todos, beneficio para las empresas y desaparición del periodismo. Ysi las empresas periodí­sticas no quieren pagar, ¿cómo esperan que haya personas que quieran pagar por lo que publican?

– Esa es la idea, amigo mí­o…

De repente, un portero de la finca de al lado entra en La Taberna. Pregunta a mi contertulio sobre el HuffPost.

– ¿Pero tú sabes lo que es el HuffPo? – Le dice.

Empiezan a hablar entre ellos. Hay ambiente al otro lado de la barra. Yo me giro y pongo dos cafés más. Y así­ pasa el dí­a en La Taberna.

Mi visión de Twitter

Twitter by ElTabernero

Twitter ha cambiado. Lo decí­a Gellar (Almudena Bernardos) en un magní­fico post titulado ‘¿Eres nuevo en Twitter? Lo siento’. Con permiso de su autora, leo el principio de su post:

Si has entrado en el mundo twitteril durante los últimos meses, lo siento mucho por ti. Antes todo esto era mucho más fácil, ¿sabes? Te creabas una cuenta Twitter y contabas lo que hací­as, y habí­a gente con mucha paciencia que te leí­a. Con el tiempo ibas evolucionando junto con Twitter (que cambió lo suyo), ibas aprendiendo, ibas mutando, encontrabas a gente interesante, gente interesante te encontraba a ti, y tras años, puedes mirar tu timeline y decir: ME GUSTA

Y es cierto que así­ era. De hecho, en algunos momentos sigue siendo así­.

El problema de twitter es uno muy, muy sencillo. El Ego. Hace años se decí­a que los blogs desataban el ego de las personas. En parte tení­an razón, porque podemos ver grandes egos en el blog de Varsavsky o Enrique Dans. De acuerdo en que pueden tenerlo subido por otras cosas, sin duda. Pero la posibilidad del feedback instantáneo los desató.
El caso es en twitter ha ocurrido eso mismo a mayor escala. Y con un dato curioso que no ocurrió con los blogs: famosos.

Sí­, twitter se ha llenado de famosos. Y eso no es necesariamente malo, claro. Me refiero a que también son personas y tal, con lo que tienen el mismo derecho que tú y que yo a tener una cuenta en esta red social. Y claro que pueden ser más o menos activos. Lo que ocurre es que quien hace la ley, hace la trampa., y quien es famoso tiene sus detractores.

Claro, en este caso volvemos a un tema del que ya se ha hablado en otras ocasiones, que es la valentí­a que nos da el anonimato. Y no me refiero al anonimato de ser Pepito Perez, no. Hablo de que, por ejemplo, puedes llamarte El Tabernero. Tras ese nombre estás tú, claro, pero eso sólo lo sabes tú. A partir de ahí­ puedes, por ejemplo, decirle a Amaia Motero que parece un pez martillo. Pero claro, por qué quedarte ahí­ cuando la careta te proteje. ¿Por qué no decirla que es una hija de puta porque no te sigue? Total, quién se va a enterar de quién carajo eres tú.

El anonimato… Y luego, claro, está el tema de que hay gente que sólo sigue a famosos. En el post de Gellar lo explica bien. De hecho, y al hilo del tema, el otro dí­a pudimos escuchar en Radio Nacional como Quequé, que entra dentro de la categorí­a de famosos, hizo un ‘Enredes’ muy curioso.

Hay que dejarnos de tontadas y dejar de seguir a los famosos (y a gente en general) por el mero hecho de seguirlos. Y si te cansan, como decí­a gellar, le das a unfollow y funcionando, que no van a llorar.
De todos modos, en el corte que hemos escuchado se planteaba de manera subyacente otro concepto del que querí­a hablar: twittstars.

Desde mi punto de vista, que una persona anónima supere la barrera de los 1000 seguidores me parece un logro. Y hablo de gente que no es spam, ojo. Gente que con sus twitts informa, saca media sonrisa o incluso una carcajada.

Ejemplos hay muchos. Desde BARBIJAPUTA, pasando por AlberZeal, Kurioso, etc. Gente que han llegado ahí­ por méritos propios, digamos.

Pero, como dije antes, quien hace la ley hace la trampa. Al igual que pasa con los famosos, hay un tipo de personas que, desde mi punto de vista, también le jode esta gente. Sí­, con comentarios como ‘Déjate de mirar tu favstar’ o ‘No sigáis a twittstars, que copian lo que leen por ahí­’ uno se da cuenta de que lo que realmente ocurre es que hay envidias en twitter. Tanta o más que en la vida, pues triunfar en twitter se traduce en superar los 500 seguidores, algo relativamente posible para cualquiera pero que no todos consiguen. Y hay gente que lucha para conseguirlo, criticando y forzando temas que cansan a la mayorí­a.

No sé, me da la sensación de que se ha perdido la gracia de twitter.

Cuando me hice la cuenta, lo hice para experimentar. ‘¿140 caracteres? No le veo la gracia yo a esto’, decí­a. 17000 tweets después (se dice pronto) aquí­ sigo. Y he conocido a gente interesante, sin duda. De hecho, siempre he dicho que a todo el que sigo es porque me parece interesante. Sigo a 66 personas en este momento y me parecen muchas.
Claro. Ahora twitter se ha popularizado como en su dí­a ocurrió con Facebook. El nivel de los usuarios a variado.

Decí­a un profesor que tuve en primero de carrera que los productos tienen una curva de uso cronológica.
Por un lado, los early adopters, es decir, aquellos que empiezan a usar el servicio aún cuando es una beta cerrada. El nivel de conocimientos de esta gente suele ser alto, por lo que queda como un servicio más técnico.

En segundo lugar, una masa de gente de un nivel tecnológico y cultural medio alto. Gente con interés en descubrir que le ofrece el producto y del que la empresa productora se sirve para mejorarlo. En ese grupo estarí­amos la mayorí­a de nosotros. Gente que empezó en twitter hace un tiempo (cronológicamente hace poco, pero en internet eso es un mundo) y que lo que realmente hací­a era disfrutar del servicio que le ofrecí­a esta empresa. Y, personalmente, puedo decir que me lo he pasado bomba en twitter.

Por último, podemos decir que estarí­a el resto de la gente. No lo digo en tono despectivo, quiero que se entienda bien el concepto:

¿recordáis cuando apareció el DVD? Al principo hubo un grupo de gente que compró los primeros reproductores por 200,000 pesetas. El segundo grupo esperó a que rondasen las 20.000 pesetas (diez mil arriba/ abajo) y el resto esperó a que estuviese a 30 euros el reproductor, que la tecnologí­a estuviese asentada y que no fuese tirar el dinero.

Lo mismo ha pasado con twitter.

Claro, ‘la invasión de hordas adolescentes’ ha evitado el salto a Facebook y abandonan tuenti para unirse a twitter. Y esto cierra el cí­rculo, claro. Muchachas que siguen a Belen Esteban en Twitter (y que la consideran un ejemplo),  fanáticas de Justin Bieber que no paran de crear trending topics llenos de faltas de ortografí­a (bueno, y de vocales), etc. es la nueva imagen de twitter.

Bueno, y palizas. Muchos palizas que se empeñan en que los veamos a todas horas y los erijamos como los nuevos twittstars.

En fin, sed selectivos. No sigáis al tuntún. Recordad que a twitter se va a pasarlo bien, sin pretensiones ni  nada similar.

Recordad que podemos ser chistosos y serios. Discutir y luego tan colegas. Twitter, amigos, no deja de ser esa barra de bar de antaño donde quedábamos todos a tomar una cerveza. No lo convirtamos en Kapital o Pachá, donde cuatro dice que hay que hacer y cómo. Dónde sólo hay que voceras y gente buscando lí­o.
En fin, gracias por haber llegado hasta aquí­. Espero que no te haya dado mucho la chapa. Y nada, me tomaré una Mahou a tu salud.

Todo vale

El hombre que está a continuación es el ratero de poca-monta Armin Tanzarian. Si, lo sé. Soy consciente de que legalmente es Seymur Skinner, pero todos sabemos la verdad. Pero a lo que iba. En su retorno a Capital City, el Sr. Tanzarian se ve obligado a convertirse en “hombre anuncio” para un local donde unas señoritas (“las más bellas de Capital City” si no me falla la memoria) lucen sus cuerpos a cambio de un sueldo más o menos digno. Lo que viene siendo un bar de Streaptease, vaya.

Acabo de dejar la revista porno de Armin

Pensababa yo que eso era solo cosa de las más sórdidas empresas americanas o, en su defecto, de esos compradores de oro que paséan por la Puerta del Sol y la Plaza Mayor en la capital del Reino (para los de la ESO, es Madrid). Cuan equivocado estaba yo, amigos y amigas. Resulta que en uno de esos momentos de productividad mañanera que tengo en el trabajo se me ha ocurrido entrar en Tuenti y, por lo que sea, mirar los eventos automáticos que en esta web aparecen cuando me encuentro con lo siguiente:

Ahora con SEXDRIVE podrás disfrutarlo y ser su protagonista en Madrid, ven a Plaza de Cuzco el dí­a 28 de Julio a las 12 de la mañana y tres cachondas con unos cuerpos espectaculares, vestidas tan solo con un top de SEXDRIVE , shorts y botas Cowboy lavaran tu coche gratis al aire libre y en pleno centro de Madrid.

No hay truco, el dí­a 28 a partir de las 12 de la mañana y hasta algo más de la media tarde estas chicas, muy ligeras de ropa, lavaran todos los coches que vean, por delante, por detrás y muy muy a fondo…

Esto es la de publicitar una pelí­cula, si señor. Es como si dijesen “La pelí­cula es una puta mierda, amigos, pero salen tetas y culos”.

Nos quejamos de que el cine español no son más que lo que comento arriba (tetas y culos) y, sin embargo, la gente acudirá como borregos a ver como lavan los coches “al estilo americano”.

En fin…

Un clásico

En su dí­a, mostré en este blog cuales eran mis sketches favoritos. Soy de un humor peculiar, por lo que me gusta seguir buscando cosas nuevas que superen a las anteriores.

Siempre he pensado que hacer humor tiene que ser muy dificil. Aprenderte un texto complicado, “cantarlo” sin reirte y aguantar la reacción del público, sobre todo cuando es en directo.

El caso es que estaba viendo hace unos minutos unos pocos fragmentos del programa “A bit of Fry & Laurie“, con Stephen Fry y Hugh Laurie en su faceta de comediante (uno de los buenos, además) y, de rebote, me he encontrado con un sketch del que siempre habí­a oí­do hablar pero que nunca habí­a visto. Además, son muchos los lugares donde lo referencian como un clásico del humor.

Los protagonistas son Abbott y Costello.  El tí­tulo es “Who’s on first” y, probablemente, ya sabréis de qué estoy hablando:

Mr. Bumpy is come to town

Uno de los post mas leidos y comentados de esta casa es, sin lugar a dudas, en el que hablo del Sr. Bumpy.

Si, queridos lectores y lectoras. Porque los 90 no solo fueron de los Power Rangers o de los Vr Troopers. El Sr. Bumpy era un grandí­simo modelo a seguir para cualquier pre-adolescente (o adolescente): guarro, maleducado, soez, etc. Todo esto bien mezclado con una ración de stop motion hizo de Bumps in the night una de las mejores series que pudo adquirir La2 de TVE. Hoy, sin duda, serí­a polí­ticamente incorrecta pero como este es mi blog y me lo zumbo cuando quiero, aquí­ van una serie de videos que he encontrado gracias a este comentario del blog. Los videos pertenecen a la sección del Karaoke Cafe. Y, por supuesto, quiero dar las gracias al usuario que ha subido estos documentos videográficos porque, aunque no lo crea, me ha hecho feliz por unos minutos.

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23 de Abril

Como ya he dicho un par de veces en este blog, hoy es , además de otras tantas fiestas importantes, el dí­a de Castilla y León. En dicha Comunidad hoy es un dí­a festivo pero, desgraciadamente, mucha gente no sabe por qué. Y ahí­ es donde entra mi obligación de instruir a las masas.

Os dejo con la historia de Los Comuneros de la mano y la voz del desaparecido Juan Antonio Cebrián (posiblemente sea el mejor divulgador de la historia que hemos tenido en años).

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Reflexión sobre Twitter

Desde hace unas semanas tengo una cuenta en Twitter.

Sigo pensando que no sirve para mucho, la verdad, pero es interesante poder dejar tus chorradas en la web sin mucha complejidad. Y ese es el motivo de este post: comentar los que, desde mi punto de vista, son los puntos fuertes de Twitter y, por tanto, los que dan parte de su éxito a este servicio.

Mi clasificación seguirí­a, casualmente, el guión de los siete pecados capitales:

Pereza

La ventaja de Twitter es que no tenemos que sentarnos a desarrollar un tema. Podemos escribir cosas como “buenas noches”, “tengo hambre” o “me voy a cagar”. Tus impulsos plasmados al momento en la web sin mayor complicación y, lo que es más importante, sin robarte ni un minuto.

Gula

Suele ocurrir que las redes sociales sean absorbentes. Este paso serí­a posterior al anterior y consiste, claramente, en la publicación sin mesura de pequeños mensajes con un lapso de tiempo inferior a 5 o 10 minutos durante, al menos, dos horas. Todos conocemos gente que lo hace. No digo que sea malo, pero si digo que existe y, desde luego, es fácil de localizar.

Ira

No vas a crear un post en tu blog para llamar hijo de puta a alguien cuando solo quieres decir “Fulanito es un hijo de puta”. Esto es así­. Twitter permite desahogarte con una inmediatez y eficacia relativa, pero relajante. Si bien es cierto que Fulanito puede enterarse y responderte con la misma rapidez, no es menos cierto que, en el caso de que lo haga, le puedes responder y volver a relajarte. La ira, amigos, ese gran sentimiento que puede aflorar en Twitter con tan solo teclear menos de 140 caracteres.

Envidia

“MacBook Pro en camino” o “Tv de Tropecientas Pulgadas instalada” son Twitts muy comunes. Esto, queridos amigos, provoca lo que conocemos como envidia. No son tan numerosos como alguno de los anteriores, pero encontramos alguno de estos en la mayorí­a de perfiles de Twitter. El ser humano es así­.

Soberbia

Ni que decir tiene que ya sabemos todos quienes son los aludidos. “Con Zapatero en la Cumbre de nosedonde“, “Enseñado a Rajoy lo que es Facebook”, o demás zarandajas no serí­an tan llamativas si se encontarsen en otros perfiles. Sin embargo, se suelen encontrar en los mismos donde el porcentaje de entradas para causar envidia son superiores al 60 % (estimación mí­a, por supuesto). También se suelen localizar en los perfiles de los asignados socialmente como “Gurulollas“.

Avaricia

Esos perfiles en los que encontramos miles de personas en el “following profile”. Suele ocurrir que esto se haga para hacerte conocido pensando que si tú sigues a una persona, esta persona te seguirá a ti. En ocasiones (pocas, por lo que parece) estos “following profiles” muestran intereses reales, pero la mayorí­a son, sencillamente, el ansia o la avaricia de quere ser el más conocido de la red.

Lujuria

Aquí­ me habéis pillado. No encuentro nada de lujurioso en Twitter. Si acaso, comentarios del tipo “esta noche te vas a enterar, cordera “, pero poco más. De cuando en cuando podemos encontrar alguna foto sugerente y tal, pero no es lo más habitual.

Y esto es todo. En mi análisis, obviamente, me he basado en mi propia opinión con lo que, muy posiblemente, el valor estadí­stico no sea del todo acertado. Por lo pronto, ya he comentado que es mi opinión. ¿Cual es la vuestra?