Una de las cosas que nunca me han preocupado es mi apariencia física. A ver, no es que vaya hecho un guarro, pero tampoco es que me preocupe en demasía por mi “estado de chapa”. De hecho, es posible que sea el único alumno de mi clase que vaya en chándal un día de diario. Es más, recuerdo ser el único que en la UC3M iba en chándal a clase.
Tampoco soy muy amigo de las cuchillas de afeitar. Llevo barba desde los 16 años (y no miento) y desde entonces me habré quitado la susodicha un máximo de 9-10 veces, para que os hagáis una idea.
¿Y esto a qué viene? Pues viene a colación de que este inicio de curso en la Biblioteca donde trabajo parece un híbrido entre la Pasarela Cibeles y un fin de semana de regatas en Palma.
Si me seguís en Twitter lo sabréis, pero para los que llegan aquí desde Google no está de más mencionarlo: los escotes están a la orden del día. Y no digo que esté mal, cuidado, pero es que hay diferentes tipos de escotes. Me refiero a que está el escote que sugiere (suele ser mi favorito, por cierto) y el escote que deja media teta fuera. Lo que quiero decir es que no comprendo como vienen con este segundo tipo de escote a clase.
Eso y los shorts. Esos micropantalones que alegran la vista en un alto porcentaje (siempre hay quien lleva prendas que no debe) pero que, y vuelvo a repetir que soy un tío de comodidad más que de apariencia, no veo adecuados para estar en clase. Y no lo veo no porque sea un retrógrado de los que opina que si se ve la rodilla es una mujer promiscua, nada más lejos. Lo plantearé de otro modo. ¿Cómo no te voy a mirar el culo si me lo vienes enseñando desde lejos? Que para un fin de semana me parece realmente bien que se pongan esa ropa. Es más, para un lunes me lo parece, pero no para estar en clase. Y si, es posible que sea un clásico (o anticuado, o como queráis llamarlo) pero es que es así.
Por cierto, y ahora que saco el tema de los shorts, sigo sin entender por qué yo no me puedo poner un pantalón corto para ir a determinadas clases y mis compañeras se pueden poner esta prenda sin ningún tipo de problema. Que si, que mis piernas son unas piernas peludas y las suyas están depiladas (en la mayoría de los casos), pero me sigue pareciendo una chorrisandez que mis pantalones cortos, que además no marcan nada, no sean válidos y sus pantalones de tipo “sordomuda” si que sean estéticos. Pero bueno, ese es otro tema de debate.
Además, y como he dicho al principio, en el Campus donde trabajo, el modelo “regatista” está a la orden del día. Salvo contadas excepciones, los chicos aparecen con con zapatos “náuticos” o mocasines, pantalón de loneta y camisas con un cocodrilo o un jugador de polo. Si, camisas de esas que valen, aparentemente, más que todas mis camisetas juntas.
Por supuesto, un denominador común entre chicos y chicas es que hablan como si tuviesen un calcetín en la boca. ¿Recordáis a Julio José Iglesias? Pues una cosa así. Eso y el tono de perdonavidas cuando se dirigen a ti, que también es otro tema.
Pero buen, que el mensaje que quería dejar claro es que no comprendo a la gente que le da tantísima importancia a la apariencia físia. De hecho, y no creo que me equivoque, me da la sensación de que este tipo de gente no tiene mucho que aportar a los demás y es por eso que su único afán es que lo vean guapo o guapa.
Es un post un poco extraño en su estructura, lo sé, pero espero que se haya entendido la idea que quería expresar.

septiembre 7th, 2010 at 12:01 pm
Tu como no estas en un campus donde todo son ingenierias te quejas de vicio mozo.. DE PUTO VICIO.
septiembre 7th, 2010 at 12:13 pm
En este mundo es todo aparentar, amigo.
septiembre 7th, 2010 at 1:09 pm
Me pregunto como has podido acabar en un antro lleno de pijos (o que aparentan serlo), con lo que molan las facultadas llenas de frikis barbudos y metaleros
septiembre 7th, 2010 at 2:06 pm
Ya no quedan abuelos de aquellos que gritaban “córtate esos pelos, hippie!”.
Había unos que cantaban “Adoro a las pijas de mi ciudad”. Pero también había otros que cantaban “Mira una moderna de mierda”.
septiembre 7th, 2010 at 8:48 pm
Yo venía de cole pijo y he acabado en facultad de psuedo-hippies y pseudo-punkarras. Creo que pasan aun más tiempo delante del espejo para demostrar que son lo más alternativos posibles y que no siguen las modas. Al menos mis compañeras de clase, como eran un escaparate andante no tenían que devanarse los sesos para combinar las cosas más estrambóticas.
Ahora, lo de ir cómodo estoy de acuerdo, aunque yo no me ponga un chandal ni muerta (eh, repito, 15 años de cole pijo), tengo algún pantalón o falda clasificado como “para poco rato” porque cuanto más tiempo paso con ello puesto, más incómodo me parece.
septiembre 8th, 2010 at 11:41 am
Rubén: Pero lo mucho cansa. Por mucho que tu Universidad sea un “campo de nabos”, te garantizo que tú también te cansarías de esta gente.
JLZ: Y me jode que sea así.
RedWarrior: Pues porque tengo que habe rsido muy malo en otra vida, Sr. Rojo. Yo no me lo explico.
David: Ya no quedan, no. Y qué bien nos han venido esos señores, no diga usted que no.
Bea: No, si sé que los “nuevos Punkies” o los “Neo-Hippies” son peor aún, que se quejan del sistema pero hacen cola en los cajeros para sacar pasta e ir al Zara a por la camiseta de los Ramones.
septiembre 8th, 2010 at 2:24 pm
No os metáis con Ramones que es una marca muy cool.
septiembre 8th, 2010 at 6:11 pm
Y eso que es una universidad pública…
yo también he ido en chándal a clase,a parte de a las excursiones,pero lo gracioso de la mía es que te encuentras de todo,desde gente descalza a regatistas,como dices tú…aunque sigo sin entender a las fashion en las salidas de campo…seguro que lo ideal para subir terraplenes en medio de una tormenta es ir más preocupada porque se te manchan las botas de diseño que en mirar por dónde pisas…
y lo de los shorts que cada vez son más shorts…yo los veo superincómodos,pero me parto de risa cada vez que veo a una tía quemarse el culo por sentarse en una piedra o en un banco de metal…
septiembre 9th, 2010 at 9:19 am
Acabo de leer esto. Hoy llevo corbata, no estoy en situación de rebatir mucho.
septiembre 9th, 2010 at 9:33 am
Airam: Esa es la parte positiva. Que se queman por gilipollas.
ElGekoNegro: Pero entiendo, Sr. Lagarto, que no llevas corbata todos los días y que si hoy la llevas es por un motvo concreto (llámese trabajo o X), pero noirías con ella a clase todos los días.
septiembre 9th, 2010 at 4:56 pm
En mi ámbito laboral, que es un mundo eminentemente técnico donde las corbatas se las dejamos a los flipaos de los comerciales, todo el mundo va más o menos cortado por el mismo patrón… a excepción de las mujeres claro, que van de pasarela Cibeles…
En mi caso hay una clara diferenciación entre el verano y el invierno.
En verano voy siempre con vaqueros, zapatillas “aparentes” (aunque estén llenas de mierda) y camiseta (o polo o camisa de manga corta, según la ocasión) pero en invierno mi vestimenta cambia bastante a un estilo más formal, por ejemplo llevo un abrigo de lana…
No lo hago a propósito, pero creo que me gusta más la ropa de invierno que la de verano…
septiembre 10th, 2010 at 9:13 am
Sí, generalmente vaqueros y camiseta (de hecho cuando llevo corbata suelo ir en vaqueros también, peo muy oscuros). El caso de ayer se debe a que venía un jefe, vienen de vez en cuando del otro lado del charco, e intentamos estar más guapos que de costumbre. A mí me gusta ponerme mono de vez en cuando, sí. A diario no, perdería su sentido “especial”.
septiembre 11th, 2010 at 4:09 am
De Guatemala a Guatepeor.
septiembre 16th, 2010 at 12:44 pm
Está bien, odieme, ODiEME!!! Pero yo no puedo vivir sin mis shorts y mis mini faldas. Y me da igual que me miren o no, pero yo no paso calor, eso si que no!!
Ahh y voy así a trabajar y todo, vease aquí http://www.filogia.com/?p=1381