Aprendiendo

La verdad es que en el último mes he aprendido muchas cosas.

Como muchos ya sabéis (porque lo conté en twitter), mi abuela estuvo ingresada un mes en el hospital de Aranda. Afortunadamente ya está fuera pero no en su casa, pues aún queda le queda lo más duro. Tiene que hacer mucha rehabilitación porque ha perdido masa muscular (y, por ende, mucha fuerza) en las piernas y por ese motivo ha tenido que ir a un centro donde, por cierto, está muy contenta. Mi abuela dice que está bien y, sinceramente, desde que está allí­ se ha recuperado mucho y bastante bien.

Lo que he aprendido es que hay que insistir para que alguien que inicialmente no quiere seguir aquí­ se quede y recupere las ganas de vivir. Mi abuela vuelve a discutir conmigo, a llamarme payaso cuando no puede rebatirme las cosas y a jugar, sobre todo a jugar. Y no son juegos de cartas o parchí­s, no. Los juegos que me traigo yo con mi abuela son, como digo, de meterme con ella y ella conmigo. Eso, pese que a muchos les pueda parecer una tonterí­a, para mí­ es algo importante, ya que lo llevo haciendo toda la vida y llegué a pensar que no lo iba a poder hacer nunca más.

Es duro ver que tus abuelos se hacen mayores y dejan de hacer algunas cosas. En ese aspecto he tenido suerte, pues los padres de mi padre tienen 90 años y, salvo contadas cosas, están perfectamente. Mi abuelo y mi abuela siguen teniendo la cabeza en su sitio y eso, amigos, es para sentirse privilegiado.

He aprendido que con esfuerzo se consiguen muchas cosas y eso es una gran lección que no todo el mundo aprende. He visto como mis padres se han dejado la piel para que mi abuela estuviese siempre acompañada y atendida. Incluso he conseguido que mi abuela hiciese unos ejercicios que necesitaba pese a que en el hospital lo único que hací­an era dejarla en la cama. Pero lo del hospital es otra historia que deberí­a terminar en la construcción de un nuevo hospital en Aranda para toda la Ribera y la ampliación de la plantilla.

Antes de terminar, agradeceros a todos los que habéis preguntado por mi abuela tanto por mail como por twitter el detalle. Gracias

7 pensamientos sobre “Aprendiendo”

  1. Me alegro de que esté bien =) pero más me alegro de que sepas disfrutar de abuela y aprovechar el tiempo.

    Por cierto, en mi casa es la misma tónica: yo me meto contigo, tu conmigo y blablabla. Mola y ayuda a quitarse complejos =P

    Pues eso, que tu abuela siga bien mucho más tiempo =)

  2. Me alegro un montón de que esté recuperándose.

    Me has tocado la fibra, yo hací­a también lo de meterme con ella (y ella conmigo) para intentar levantarle un poco el ánimo. Todaví­a me acuerdo de estar con ella en el hospital y decirme “el mayor disgusto que me has dado es haberte hecho médico” medio en broma.

  3. Disfruta de tu abuela todo el tiempo que puedas que eso es lo que te llevarás y se llevará ella también. Me alegro de que mejore.

  4. Mi abuela está en el hospital ahora mismo. Me dice:

    – Niña, tú has crecido!

    – No abuela, yo ya no creo que pueda crecer más…

    – Entonces es que llevas la falda muy corta y te veo las piernas más largas…

    Estas abuelas. Me alegro que la tuya esté mejor 🙂

  5. Sí­, es para sentirse privilegiado. Mi abuela tiene un principio de Alzheimer. Bueno, “principio”. Aunque ahora parezca que se mantiene sabemos que a mejor no va a ir.

    Un abrazo, tí­o.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *