Minutos musicales

No necesita presentación. De hecho, me limitaré a poner la canción y la letra. Y no, no la pongo porque un comentarista (Maese Miguel) la publicase ayer en un comentario. Esta entrada estaba en mis borradores hace ya tiempo y, con la escusa de que él la ha sacado a colación, creo que es el mejor momento para que todos disfrutemos del gran Espronceda.
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Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantí­n.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confí­n.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mí­o
sin temor,
que ni enemigo naví­o
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí­; tengo por mí­o
cuanto abarca el mar braví­o,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de “¡barco viene!”
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me rí­o
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio naví­o
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí­.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

2 pensamientos sobre “Minutos musicales”

  1. Curioso y entretenido tu blog…

    Por casualidad he visto el post dedicado al Pirata.
    Me ha llamado la atención una “antena” que los barcos de Espronceda no creo tuviesen.

    Entiendo que lo correcto deberí­a “entena”:
    “Vara o palo encorvado y muy largo al cual está asegurada la vela latina en las embarcaciones de esta clase.” (RAE)
    Pero no se si es error de la adaptación o es que la RAE lo acepta así­.

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