¿Hay alguien por ahí? No, si ya me imagino que si, pero es que los propósitos de año nuevo me parece que no los cumplo ni a tiros.
Hoy vengo a contaros una serie de cosas de las que me he dado cuenta en mi último (y primero) viaje a Túnez.
En primer lugar, y como no podía ser de otra manera, debo decir que Túnez está bien para ir de viaje de estudios. Lo que no entiendo es que sea un viaje de novios y tal porque, siendo sinceros, allí son más pobres que las ratas. Y no me refiero a un sentido figurado, no. La gente en los zocos acepta como forma de pago los bolígrafos Bic de toda la vida. Algo tan insignificante y que aquí cuesta alrededor de 80 céntimos de euro, allí llega a ser intercambiado por hasta 4 dinares que, lo creáis o no, es un buen dinerito.
Las zonas turísticas que tiene aquel país están francamente bien cuidadas. De señalar es su Circo romano. La inmensidad y el buen estado de este te hace sentir insignificante, ya no sólo a nivel de tamaños, sino a nivel histórico. Miles de años aguantando el paso del tiempo para que hoy podamos disfrutar con un pequeño retazo de historia que, con un poco de suerte, durará otros tantos años.
La gente de aquel país son muy educados. Educados, claro, en el sentido de que no son faltones ni intentan engañar al turista con triquiñuelas extrañas. El cambio siempre lo dan justo y el regateo está a la orden del día. Los precios, sinceramente, están bastante ajustados.
En cuanto a las ciudades, la verdad es que son un poco extrañas. Me refiero a que están anclados en el Benidorm de los 70. Posiblemente tenga que ver también que sólo han conocido a dos presidentes “democráticos” desde el año 1956. No lo sé, sinceramente.
Pero a lo que iba. Este viaje me ha servido para varias cosas. Entre ellas, por supuesto, para conocerme mejor. No hay nada como pasarse 24 horas durante 7 días con gente para conocerse a uno mismo. Puede sonar un poco raro, pero me he descubierto a mi mismo haciendo cosas que no imaginaba que haría (y no, no es cantar al SingStar con una “turca” de campeonato [que, ejem, eso...]) . Me he vuelto a “poner en el mercado”, del que me retiré voluntariamente hace ya unos años y, bueno, aunque oxidado, vuelvo a las andadas. Y vuelvo como antaño, es decir, con éxitos relativos y a la espera de poder pasar a nuevas fases (mis followers ya sabrá de que hablo, claro).

Un momento de felicidad
Además, me ha servido para conocer a muchísima gente. Gente a la que no hubiese conocido de ninguna otra manera, estoy seguro. Y no, no son gente de mi clase. Ese es el factor que me gusta. Son gente del turno de mañana de mi misma carrera. Gente a la que no conocía de nada y que ahora saben más de mi que muchos de los compañeros con los que llevo 3 años ya.
Para que os hagáis una idea, en este viaje iba gente de mi clase con la que no he hablado para nada porque ellos ni se han acercado (no así por mi parte), sin embargo, esta gente de la mañana ha sido todo lo contrario. Desde el minuto uno nos han integrado a la cuadrilla de la tarde como parte de su grupo y eso, quieras que no, gusta.
En fin, que este viaje me ha merecido la pena a varios niveles. Creo, y lo digo sinceramente, que me ha cambiado un poco el concepto que tenía de mi mismo y, por ende, mi forma de ver las cosas. También me ha servido recuperar comportamientos olvidados y, por supuesto, para disfrutar como hacía tiempo que no lo hacía.
Febrero 3rd, 2010 at 11:38 am
Entonces ya no hace falta darte dos hostiacas con la mano abierta ante esa indolete pasividad propia de un emo desdentado que arrastrabas??
Febrero 3rd, 2010 at 11:46 am
No, creo que no es necesario. Y creo que es, posiblemente, la mejor definición que me han puesto jamás de ese estado de letargo mio.
Febrero 3rd, 2010 at 11:54 am
Si, vale, muy bien. Pero… está buena?
Y déjate de romanticismo y ponte una cerveza coño, que esto es una taberna!
Febrero 3rd, 2010 at 11:58 am
Está muy bien leer todo esto después de un largo tiempo penando por los rincones de twitter. Que sepa usted que me alegro mucho.
Ah, y es verdad, ¡que corra la cerveza ya! Aquí los parroquianos sedientos y el barril todavía en el almacén.
Febrero 3rd, 2010 at 12:00 pm
Yo creo que si.
Y a lo de las cervezas… ¿no había una quedada este mes para cervecear o algo?
Febrero 3rd, 2010 at 12:01 pm
Picomike: Volvemos a la carga, compadre.
Febrero 3rd, 2010 at 12:07 pm
Este mes me viene perfecto, si.
Febrero 3rd, 2010 at 12:21 pm
No hay quien comente con un comentario tan grande como el del Maese Córvido.
Pero vamos, que alegra leer cosas así. Aunque con esa barba me va a dar pena que te saquen del mercado =P
Febrero 3rd, 2010 at 12:30 pm
Vamos parroquianos! Quedemos, bebamos, emborrachémonos y cantemos!!
http://www.youtube.com/watch?v=9q23J9u6yJE
Febrero 3rd, 2010 at 2:00 pm
Me alegro por usted señor Tabernero, como ya sabrá su merced, no es bueno acumular mucho amor en las pelotas xD
Febrero 3rd, 2010 at 6:02 pm
Rubén Says: “esa indolete pasividad propia de un emo desdentado”
Joder, la imagen del Tabernero con flequillo tapándole la cara acurrucado en un rincón del cuarto de baño haciéndose fotos delante del espejo me ha dejado perplejo…
En cualquier caso enhorabuena por los cambios, que no siempre son tan malos como dicen.
Febrero 3rd, 2010 at 11:52 pm
Muy, bien, apañero. ¡A por ella, eres la última esperanza!
Febrero 4th, 2010 at 1:48 am
Gracias a todos. Parece que os alegráis por mi. Este Tabernero os lo agradece de verdad, copón.
Febrero 6th, 2010 at 8:23 pm
Dale duro!!!no a lo bruto,eh???
Para ser una fiel follower he tardado en comentar…..pero ya sabes todo.¡Así que a por ella!
un besazo!!
y a nuestra próxima cerveza me toca invitar a mí….