Vuelta al cole

Internet ha servido para democratizar los medios de comunicación por una parte mientras que, por la otra, ha dado voz a muchí­sima gente. Ahora todos podemos decir lo que queramos a los cuatro vientos debido a que la red nos da una pequeña parcela anónima y… un momento, me dicen por el pinganillo que deja de ser anónima cuando publicamos fotografí­as nuestras.

Bueno, a lo que í­bamos. Si quiero, puedo decir, por ejemplo, el blog de Ponzonha es una maravilla o, por el contrario, decir que es una puta mierda. Además, puedo decir que no me gusta nada el acentillo asturiano y que, por ende, de allí­ solo han salido que pastores y viejas con fabadas. Así­ de crudo  porque, no lo olvidemos, es mi opinión. Por supuesto, él tiene todo el derecho del mundo a decir que este blog es peor que una puta mierda (porque obviaremos lo de maravilla) y que mi acento si es risible, amén de otras tantas barbaridades que no publicaré para no ir dando ideas.

Pero claro, imaginemos que Ponzonha se siente excesivamente dolido porque ha puesto mucho “amol” en sus entradas y piensa:

“Maldita bastardo, entraré en la ponzocueva y urdiré el mejor plan para acabar con tu reputación en la red”

Y se pone manos a la obra. De repente, en su cabeza aparece el Homer Ponzonha bueno y le dice:

“Crí­tica su blog. Es lo que él te ha hecho, así­ que es justo que le pagues con la misma moneda”

¡Vaya! Qué razonable es el Ponzonha bueno. Por lo que así­ lo hace, entra en mi blog y lo pone a parir en los comentarios, aderezando estos con un poco de mala leche hacia mi persona. De repente, el Ponzonha malo entra en acción  ataviado de unas maracas y un disfraz de diablo que no deja nada a la imaginación y le dice:

Nenaza, no ataques así­. Lo que “ties” que hacer es ir a por él y publicar en tu blog una entrada donde, además de mofarte de él, aparezca una foto suya.”

Un poco cabroncete si que es el Ponzonha malo, pero bueno, todo quedarí­a en una anécdota con maracas si no fuese porque Ponzonha le hace caso y, ¡corcho! ¿Qué hace mi cara ahí­?

El Ponzonha bueno reaparece de la nada y, con media sonrisa, le dice que eso está feo y que, igual, se está pasando de la raya y excediendo el lí­mite de lo aceptable. Le comenta que lo que puede haber pasado es que, lejos de que lo que le ofiendiese fuese lo de los “pastores y las viejas”, el auténtico motivo de todo lo que se ha armado es, simplemente, que no ha sabido encajar una crí­tica hacia su blog.

Enrabietado, Ponzonha elimina el post de su blog pero, ¡oh!, el daño ya está hecho y el post quedará grabado en el lector de feeds de todos los que están suscritos a su blog.

¡Vaya!, quizás eso enturbie un poco su imagen pública consiguiendo que la gente piense que eso ha sido un acto ruí­n. Pero eso que más da. En fin, el sigue siendo relativamente anónimo porque, pese a que él publicase su foto en su dí­a, yo no lo he hecho y todas las visitas que he generado con mi post van hacia alguien “anónimo”.

Si, que bonito es todo en la blogosfera y… pido disculpas, de nuevo me dicen por el pinganillo que nada de bonito, que es un patio de escolares.

Pd: Espero que Ponzonha entienda el sentido de este post.

Visto en: Una buhardilla de Pucela

9 pensamientos sobre “Vuelta al cole”

  1. Alkaid: Si que tengo que hacerlo, si. Me pongo a ello cuando llegue a casa porque he visto un par de cosas que… Pero una cosa te digo: en exámenes y tabajos para presentar jamás verás una falta de ortografí­a. Gramática igual si. Pero bueno, que tenes razón, majo.

    Ponzonha: Voy a verlo.

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