Arte al beber de bota y porrón

Como ya he dicho en alguna ocasión, pertenezco a una peña taurina (aunque no me gustan los toros) en Aranda.

El caso es que este fin de semana celebramos el 35 aniversario de la susodicha peña y, como no podí­a ser de otra manera, unos cuantos valientes que se encuentran entre sus filas (a los que hay que agradecer su trabajo) han organizado el Segundo concurso “El Arte de beber de bota y porrón“.

Pinchad en la imagen para ver en que consiste y sus magní­ficos premios

La mecánica es sencilla, como podéis comprobar. Habrá, además, acompañamiento musical por parte de la txaranga de la peña, así­ como Gigantes y Cabezudos y regalos para los asistentes. Así­ que os emplazo a todos los que queráis pasar un muy buen rato a que os acerquéis por la Villa de Aranda de Duero este fin de semana. Además, por la noche tendremos un par de conciertos para que bailemos todos y bebamos hasta el amanecer.

Es un motivo más que os doy para que hagáis un poco de turismo por la Ribera del Duero, ya que tiene muchí­simas cosas que ver como, por ejemplo, la ciudad romana de Clunia, en Peñalba de Castro, el desfiladero de La Yecla y, por supuesto, sus bodegas. En más de una podréis concertar lo que ahora se denomina Enoturismo. Muy recomendable para los que gustáis de beber buenos vinos de la zona. Y, por supuesto, el mejor ambiente que podáis imaginar.

¡Quien lo prueba, vuelve!

3 pensamientos sobre “Arte al beber de bota y porrón”

  1. Aunque no bebo vino, sí­ se beber de la bota o del porrón, porque para eso soy un español de pura cepa.
    La putada es que no podrí­a pasar de cuartos de final, porque se me habrí­a subido mogollón para de aquella…

  2. Aunque llevas desde el instituto hablándome de Aranda, aún no he podido conocerla :S sin embargo he estado cerquita, en abril me salió un trabajillo en Soria, me tiré allí­ una semana y me dio tiempo a recorrerla bastante. Me encantó que tuviera los servicios y comodidades de una ciudad pero sin estar masificada y guardando aún ese aroma a pueblo.
    Además de unas gentes mají­simas. Deseando volver estoy.

    Si en verdad… en cuanto podemos nos escapamos pa fuera pal extranjero, pero no sabemos bien lo que tenemos aquí­ dentro.

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