Se avecina una tormenta…

¡Ah, los universitarios! ¡Si es que no dais ni golpe! ¡Qué envidia tengo de la vida que os pegáis!


¿Cuántas veces habréis escuchado esto? Si, de acuerdo, podemos sustituir “universitario”, por “estudiante”, pero el resultado serí­a exactamente el mismo.

Como ya sabréis, la hoja de ruta indica que el Plan Bolonia será una realidad a partir del curso que viene, con todo lo que ello conlleva. No hablaré de si creo que es adecuado seguir o no Bolonia, ya que eso no es lo que yo juzgo aquí­. Mi problema viene a raí­z de que los principales perjudicados somos los actuales estudiantes de Licenciatura.

Verbigracia, en mi Universidad, la URJC, a los que somos los últimos estudiantes del “antiguo” plan, nos están lloviendo los problemas. Si a mí­, por ejemplo, me queda una asignatura de primero cuando esté en tercero, no tendré clases a las que asistir, aún matriculándome en esa asignatura. A mi disposición tendré unas tutorí­as que, como ya podréis imaginar, no resolveran los problemas que pueda tener, pero sigamos. La forma de acallar a estos estudiantes (nosotros) en este caso serí­a una rebaja del 25 % de su precio (si no me falla la memoria). Es decir, que me rebajan un 25% del total, al que ya se han implementado las tasas de recargo por ser un “reincidente” de esa materia, con lo que pago lo mismo que el primer año pero sin la posiblididad de tener un examen.

Por otra parte, los exámenes de septiembre desaparecen. Es posible que ya haya ocurrido eso en algunas Universidades españolas y, por lo que veo, la experiencia no es del todo satisfactoria. Este modelo pretende copiar el modelo anglosajón, en el que los “septiembres” de aquí­ pasan a Julio (o finales de Junio).

Por los datos que he podido consultar, en este santo paí­s que es España, seguimos haciendo las cosas mal. Y lo digo porque no se puede acabar los exámenes a finales de Mayo (principios de Junio) y, una semana o dos después, hacer la recuperación de esas materias y de las del primer semestre. No es, ni mucho menos, algo lógico.

Se alega desde los altos despachos que aplicando este modelo la productividad y la eficiencia de los alumnos aumenta.

Una medida similar se aprobó en 2004 para los estudiantes de Bachillerato y ESO. Hoy por hoy, han vuelto ha tener exámenes en septiembre, con lo que se demuestra que la medida no fue efectiva. Pero estamos en el paí­s de repetir los mismo errores, así­ que juzgadlo por vosotros mismos.

¿En qué lugar nos deja esto a los futuros licenciados?

En Bolonia, los estudiantes de Grado finalizarán su carrera en 4 años, mientras que nosotros, los de Licenciatura, en 5. Las asignaturas serán las mismas (con otro nombre, para que no parezca que no hay modificaciones) y las prácticas que harán en clase serán más, con lo que nosotros seguimos menospreciados por nuestra propia Universidad. La única facilidad que se nos dio el año pasado fue cambiarnos de Licenciatura a Grado, pero realmente seguí­amos haciendo la carrera en 5 años.

La información por parte de la URJC en los dos temas que comento es poca o muy poca, y eso es un hecho. Nosotros, despojos de Licenciatura, estamos en desventaja, ya que se nos tratará como alumnos de Grado, con todo lo que ello conlleva, perdiendo algunos privilegios, como las clases de recuperación que mencionaba antes o los exámenes de septiembre y, por el contrario, no recibiremos ninguna contraprestación por ello.

En fin, amigos, esto es el sistema educativo que se nos plantea en la URJC.

Nota: Por cierto, esto viene a razón de haber leí­do este texto

5 pensamientos sobre “Se avecina una tormenta…”

  1. Esto mismo le pasó a mi hermana pero con Historia hace un par de años y hace tres pares a mi con biologí­a con cambios de asignaturas y reasignaciones.
    Vaya ironí­a que en vuestra carrera lo que falte sea información.

  2. Buenas bloguer@s!

    Pues es lo que tiene el plan Boloña, muchas modificaciones que pueden desorientar a un estudiante que esta acostumbrado a la antigua usanza!
    Aunque, bueno, si se acaba implantando este plan, no podremos hacer otra cosa que resignarnos, ya que no queda otra! Es así­!
    un saludo!
    carlos

  3. Cuando yo estaba en la facultad (ya hace unos añitos) me escapé por muy poco de una propuesta similar que incluí­a la eliminación de los exámenes de Septiembre, pero en nuestro caso, los trasladaban al siguiente Febrero.

    Lo malo es que cada vez se organizan más los enseñamientos reglados para que la gente acabe cuanto antes da igual en qué condiciones (si han aprendido o no, si han podido compaginarlo con trabajos o no …)

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