Reflexión sobre Twitter

Desde hace unas semanas tengo una cuenta en Twitter.

Sigo pensando que no sirve para mucho, la verdad, pero es interesante poder dejar tus chorradas en la web sin mucha complejidad. Y ese es el motivo de este post: comentar los que, desde mi punto de vista, son los puntos fuertes de Twitter y, por tanto, los que dan parte de su éxito a este servicio.

Mi clasificación seguirí­a, casualmente, el guión de los siete pecados capitales:

Pereza

La ventaja de Twitter es que no tenemos que sentarnos a desarrollar un tema. Podemos escribir cosas como “buenas noches”, “tengo hambre” o “me voy a cagar”. Tus impulsos plasmados al momento en la web sin mayor complicación y, lo que es más importante, sin robarte ni un minuto.

Gula

Suele ocurrir que las redes sociales sean absorbentes. Este paso serí­a posterior al anterior y consiste, claramente, en la publicación sin mesura de pequeños mensajes con un lapso de tiempo inferior a 5 o 10 minutos durante, al menos, dos horas. Todos conocemos gente que lo hace. No digo que sea malo, pero si digo que existe y, desde luego, es fácil de localizar.

Ira

No vas a crear un post en tu blog para llamar hijo de puta a alguien cuando solo quieres decir “Fulanito es un hijo de puta”. Esto es así­. Twitter permite desahogarte con una inmediatez y eficacia relativa, pero relajante. Si bien es cierto que Fulanito puede enterarse y responderte con la misma rapidez, no es menos cierto que, en el caso de que lo haga, le puedes responder y volver a relajarte. La ira, amigos, ese gran sentimiento que puede aflorar en Twitter con tan solo teclear menos de 140 caracteres.

Envidia

“MacBook Pro en camino” o “Tv de Tropecientas Pulgadas instalada” son Twitts muy comunes. Esto, queridos amigos, provoca lo que conocemos como envidia. No son tan numerosos como alguno de los anteriores, pero encontramos alguno de estos en la mayorí­a de perfiles de Twitter. El ser humano es así­.

Soberbia

Ni que decir tiene que ya sabemos todos quienes son los aludidos. “Con Zapatero en la Cumbre de nosedonde“, “Enseñado a Rajoy lo que es Facebook”, o demás zarandajas no serí­an tan llamativas si se encontarsen en otros perfiles. Sin embargo, se suelen encontrar en los mismos donde el porcentaje de entradas para causar envidia son superiores al 60 % (estimación mí­a, por supuesto). También se suelen localizar en los perfiles de los asignados socialmente como “Gurulollas“.

Avaricia

Esos perfiles en los que encontramos miles de personas en el “following profile”. Suele ocurrir que esto se haga para hacerte conocido pensando que si tú sigues a una persona, esta persona te seguirá a ti. En ocasiones (pocas, por lo que parece) estos “following profiles” muestran intereses reales, pero la mayorí­a son, sencillamente, el ansia o la avaricia de quere ser el más conocido de la red.

Lujuria

Aquí­ me habéis pillado. No encuentro nada de lujurioso en Twitter. Si acaso, comentarios del tipo “esta noche te vas a enterar, cordera “, pero poco más. De cuando en cuando podemos encontrar alguna foto sugerente y tal, pero no es lo más habitual.

Y esto es todo. En mi análisis, obviamente, me he basado en mi propia opinión con lo que, muy posiblemente, el valor estadí­stico no sea del todo acertado. Por lo pronto, ya he comentado que es mi opinión. ¿Cual es la vuestra?

9 pensamientos sobre “Reflexión sobre Twitter”

  1. Así­ es, todo eso tiene twitter. Yo no sabrí­a explicar lo que es. Cuando alguien me pregunta para qué sirve, les digo que para nada porque no serí­a capaz de decir ni una sola cosa coherente que justificara su uso.

    Pero ahí­ estoy, twitteando a diario. Un sinsentido.

  2. A mi me pudo claramente la pereza.

    Ponzonha, en el tiempo que llevo aun no he visto nada de pr0n proveniente de ti.

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