Supongamos que…

Me gustan los supuestos. Digamos que hoy supongo que no habrá mañana. Pues bien, partiendo de ese supuesto mi mente me obligarí­a a decirla hola. Si ella me retirase la cara cuando yo estuviese hablándola, la lógica me ayudarí­a a envalentonarme para seguir insistiéndola. Suponiendo que esto funcione, quizás consiga llevarla a la cama y, si esto funciona, si y solo si esto funciona, podré decir que, al no haber mañana, hoy serí­a el mejor dí­a de mi vida.

Pero sigamos suponiendo unos minutos. Supongamos que si hay mañana. Es más, supongamos que el mundo no se va a acabar en unos cuantos cientos de lustros. ¿Qué es lo que me impide saludarla? ¿La vergí¼enza? Bien, pero hace unas lí­neas he planteado un supuesto en el que la vergí¼enza no es una premisa. Incluso he llegado a la conclusión de que todo podrí­a ir bien. Sólo he introducido un pequeño cambio en el planteamiento, pero ese cambio a transformado la existencia del universo de una forma radical.

Imaginemos que es ella quien me dice algo y que, por un factor desconocido, es ella la que quiere llevarme a mí­ a la cama. ¿Qué me dirá? ¿Sabrá que mañana no se acaba el mundo? Es más, ¿sabrá que no soy el último hombre en la tierra? Hay tantas posibilidades.

Proporcionalmente, a cada hombre le tocan 3 mujeres. Pues bien, en mis supuestos solo hay una. Pero supongamos de nuevo, ya que es gratis. Imaginemos que una mujer, llamémosla H, entra en juego. Una nueva premisa se incluye en el problema anteriormente planteado y, además, aumenta su dificultad. Imaginemos que H sí­ que quiere que yo la complemente y que X, a quien ya conocéis, no. Por otra parte, yo quiero tener algo con X y no con H, que es quien se pone a tiro. ¿Deberí­a sacrificar mi deseo de estar con X? ¿Me satisfará del mismo modo el sexo con H?

Posiblemente, presupongo, que sí­, pues he hablado de sexo pero, ¿serí­a más completo con H? La relación, quiero decir.

En fin, supongamos que todo cambia y que las suposiciones se materializan, ¿serí­a una meta-suposición? ¿Serí­a realidad?

Seguiré suponiendo que mañana será el último dí­a. Igual así­ se anima X

6 pensamientos sobre “Supongamos que…”

  1. Me apuntaria a tantear con H si la cosa esta tan cerrada con X… solo si se tantea dicho terreno se pueden obtener grandes resultados, como por ejemplo:

    1.- Finalmente H demuestra ser al menos tan cojonuda (si no mas) como X, solo que la idealizacion no te ha permitido comprobarlo hasta ahora
    2.- H es exactamente lo que esperabas, y te das cuenta que X sigue siendo el objetivo, dentro de este resultado, distingamos dos opciones:
    2.1.- X se da cuenta que eres carne en el mercado, y que debe contemplar la posibilidad de dejarse llevar a la cama por ti… aclaras con H y caes en los brazos de X (esto es 1000 por 1000 tipico de las mujeres)
    2.2.- X sigue pensando que la mejor opcion posible es pasar de ti, y tu piensas que la mejor opcion posible es pasar de H… todo el mundo actua conforme a sus pensamientos y todos los elementos del problemas se vuelven individuales de nuevo, y a ti… que te quiten lo bailao.

    Segun yo lo veo tienes una posibilidad de no mejorar notablemente (aunque si parcialmente), frente a dos de mejorar MUY notablemente… no hay duda (aunque claro… yo solo me imagino lo que me apetece)

    Eso si… ante todo no utilices a H… que las cosas esten claras… y si te mamas una hostia tampoco sera mucho peor que el come come que puedas tener ahora.

    Pero ante todo, y lo mas importante, asi en negrita y todo, es que no te conozco, no conozco la situacion, y alquien deberia haberme retirado (del todo) la capacidad de raciocinio hace tiempo, asi que no me hagas ni puto caso…:P

    Suerte!

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