Despedida a la francesa

¡Oh, la crisis! Solo ella y la muerte nos iguala a todos los humanos (o al a mayorí­a).

Estamos viendo todos los dí­as como multitud de empresas se están de dicando a presentar Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) a diestro y siniestro para reducir cuantitativamente sus plantillas y, ya de paso, hacer frente a los “malos” resultados económicos de estos dí­as.

No es descubrir América si digo que todos los sectores se están viendo afectados por la crisis. Algunas empresas han aceptado hacer los susodichos EREs mantieniendo conversaciones con los sindicatos. Sony, por ejemplo, ha pactado el despido de 93 empleados en vez de los 275 iniciales a cambio de una congelación de sueldo de dos años a sus trabajadores. Es un metodo para seguir a flote.

Sin embargo, otras empresas deciden hacer una despedida a la francesa. Un “Adios muy buenas” o “Campana y se acabo“.

Una de esas empresas ha sido la empresa Metro International, encargada de la edición y distribución del periódico gratuí­to METRO. Esta empresa, multinacional,que cotiza en bolsa y edita en tropecientos paí­ses, avisó ayer a sus redactores media hora antes de la comunicación oficial(según fuentes de la susodicha) de que estaban despedidos y que al dí­a siguiente no se presentasen en la redacción. Pero aquí­ no acaba todo.

Supongo que intuí­s que para la distribución de un periódico gratuí­to hace falta algo más que una redacción. Efectivamente, hacen falta promotores en los puntos de distribución y, por supuesto, transportistas que desplacen los periódicos del punto alpha al punto beta. Pues cual abrá sido la sorpesa de los tranportistas cuando, según las fuentes a las que he tenido acceso (recordemos que trabajo repartiendo un periódico gratuí­to) los tranportistas desconocí­an la noticia del cierre porque nadie se lo habí­a notificado. -“Cabrones”- podéis estar pensando. Pues aún no acaba la indecencia de la empresa mencionada anteriormente, pues lo promotores, es decir, los muchachos que reparten en el metro, no sabí­an nada y se han presentado hoy en sus puestos de trabajo como cualquier dí­a laborable. Un ejemplo es que a mi compañero de metro se lo hemos dicho la muchacha que reparte el diario QUí‰! y yo.

Una acción vergonzosa y deplorable por una empresa que notificó primero a los medios de comunicación su cierre sin condiciones y no avisó a los trabajadores. Y aún no habrá terminado el culebrón.

Edito a las 17.00: Se que los medios no se pasan por aquí­, pero quiero comentar un detalle que a todo el mundo se le ha pasado por alto. No son solo los redactores quienes se van de cabeza al paro. Los promotores y transportistas también y nadie ha dicho nada. ¿Es que somos ciudadanos de segunda?

7 pensamientos sobre “Despedida a la francesa”

  1. ¿No hay foto de la cara de espárrago de los repartidores de ese periódico al enterarse?
    Por cierto, aquí­ han cambiado a la gente del 20min, ahora son chicas y más guapas. Me voy a aficionar a la prensa escrita.

  2. Hoy lo he visto, jefe. Esto parece que solo es el principio de los problemas de la prensa gratuita, porque parece ser que se ha reducido mucho la publicidad a raí­z de la crisis y es la única forma que tienen de financiarse. A ver si no te afecta, venga ánimo y fuerza.

  3. Geko: Aficionate por otros motivos, coño, que los repartidores normalitos tirando a gordos también tenemos derecho.

    Jarne: Si señor, es la única forma, porque los grupos de comunicación ya no quieren einyectar dineritos a la prensa gratuí­ta. Todos al paro, amigo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *