Duros de mollera

Hace unos dí­as podí­amos leer en la prensa como un estudio del Gobierno Holandés mostraba que las descargas gratuitas generaban riqueza. Eso, queridos amigos, creo que es algo que ya sabí­amos. Y lo digo con esa rotundidad porque la mayorí­a de vosotros, en alguna ocasión tras haber escuchado esos MP3 (o haber visionado ese AVI) habéis ido a comprar el CD o DVD correspondiente. Y lo habéis hecho porque ya sabéis que el material os gusta y que, de una forma u otra, no tiraréis el dinero. Lo hacéis porque queréis tener ese disco de la Pantoja o esa pelí­cula en vuestra estanterí­a luciendo junto a vuestra pequeña cinemateca o audioteca. Lo hacéis, básicamente, por que os da la gana.

Pues bien, tras ver los resultados alguien dijo algo parecido a -“¡Pardiez! ¡Malandrines!”- mientras, como dirí­an nuestros lectores de Sudamérica, se jalaba del pelo.

“Es como si uno se va a El Corte Inglés y se lleva algo por 200 euros sin pagar”

Antonio Guisasola. Presidente de Promusicae

Esta persona es, ni más ni menos, que Antonio Guisasola, presidente de Promusicae , quien el otro dí­a rechazó las conclusiones de este estudioi de 140 páginas. Las rechazó pese a que las descargas legales en esta, nuestra piel de toro, se han duplicado.

“¿Qué es lo que ocurre entonces?” se preguntará usted, avezado lector (dadme esta licencia, siempre quise poner esto). Lo que ocurre es que, aunque no lo creamos, la gente ya ha descubierto que pagar por un tono/politono es una solemne estupidez, ya que podemos tenerlo gratis si lo bajamos de la red. Por otra parte,  iTunes o similares ya empiezan a hacerse un hueco en nuestros PC’s/ MAC’s (pese a que tampoco se promueven en Epaña iniciativas comoestas) y, además, se [nos] trata a los internautas que utilizamos las redes p2p o similares como delincuentes, aunque ya existan sentencias que no nos sitúan en ese lado de la balanza.

Ocurre que el panorama español está embozado de Bisbales y demás, a cada cual más parecido al anterior y, desde luego, no somos tontos. No somos tontos porque sabemos perfectamente que un disco de 11 canciones no vale1 euros. Y no los vale porque lo hemos visto a un precio menor en internet. Menor, que no es lo mismo que gratis.

No somos tontos, como reza ese eslogan de la tele. Nosotros, los que compramos esos discos o DVD’s sabemos que ese estudio es cierto y que los motivos por los cuales la industria musical (concretando un poco) está caí­da libre en cuanto a sus ventas no son las redes P2P, sino la propia industria.

“No hay mas ciego que quien no quiere ver”

Refranero

7 pensamientos sobre “Duros de mollera”

  1. “Es como si uno se va a El Corte Inglés y se lleva algo por 200 euros sin pagar”
    Hay gente que no le da pa más… de todos modos una vez leí­ una aún más graciosa, decí­a algo así­ como que “Descargarse cosas de internet “para ver si me gustan” y comprar luego solo algunas es como ir a un restaurante, pedir todos los platos y pagar solo los que te han gustado”.
    Fabricar un CD se sabe que cuesta menos de un euro, si luego los pusieran a un precio standard de 5 o 6 (en vez de los 14 o 15 o más) verí­as como bastante más gente se animaba a comprar.

  2. Vamos a ver amigos,
    ¿Quién de vosotros usa un CD en este momento? Yo desde luego no.
    Tengo una estupenda minicadena Technics de hace 10 años que no enciendo desde hace tres. Tengo un discman que pesa un huevo y que come pilas como si fueran gratis.
    Sólo uso el CD del coche, convenientemente alimentado con CDs grabados, porque las cajas se fastidian de lo lindo.
    Tengo en el salón un mueble entero de IKEA lleno de CDs que no abro desde hace mil años.
    ¿Por qué? Porque trabajo pegado a un ordenador y porque tengo un reproductor mp3. Así­ de sencillo.
    A estas alturas, empeñarse en sobrecargar mi mueble, en obligarme a cargar con el discman por la calle, en coger tres CDs antes de salir de casa para escuchar en el curro es tan anacrónico como volver a depender exclusivamente del teléfono fijo.

  3. Si que es cierto lo de que los cd son anacrónicos, pero creeme si te digo que hay mucha gente que los compra por el hecho de tenerlos en soporte fí­sico y disponibles siempre que quieran y al instante (yo, de hecho, lo hago con los dvd’s). Si, se que Spotify nos lo da gratis, pero es de lo más recientito.
    El tema está en abrir nuevos frentes en cuanto a la venta digital. Plataformas como Amazon estarí­an a la orden del dí­a si España quisiese fomentar esas iniciativas y facilitar el trabajo a estas empresas que comento si no fuese por quien-no-debe-ser-nombrada y compañí­a.
    Igual no me explico, ya que llevo sin ver el sol dos dí­as, pero creo que dejo entrever lo que quiero decir.

  4. Estoy seguro que los que dicen tanto que las descargas son malas y de delincuentes son los que se bajan más canciones, y que casi nunca han comprado un puto disco.

  5. Yo soy de los que compran la música cuando me gusta después de haberla escuchado en mp3. Me encanta tener el cd con su carátula, su libreto bien editado, mirar los tí­tulos de las canciones en la parte de atrás de la caja… es parecido a los libros, me gusta hojearlos, sentir el tacto de las páginas, el olor del papel y todo eso. He comprado mucha música que se habrí­a quedado en la tienda de no haberla tenido antes en mp3. Y también he dejado de comprar mucha otra de la misma forma.

    Lo de los politonos sigue siendo negocio. Aunque noto un pequeño descenso de anuncios en TV, eso es cierto.

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