La clave

Llevaba muchos años intentando descubrir el motivo. No comprendí­a por qué mi generación y las anteriores habí­an conseguido mantener una cierta cordura, educación y, en definitiva, las formas y los adolescentes de hoy, nacidos en los ’90 no eran, en su mayorí­a, sino gente superficial y, por qué no decirlo, estúpidos (siempre hay excepciones).

Habrá quien me tilde de intolerante cuando digo lo de estúpidos, pero que nadie me malinterprete. No quiero decir que sus capacidades mentales estén mermadas ni que sus coeficientes sean inferiores, nada más lejos de la realidad. Digo que no son conscientes de nada y que, desde luego, la realidad les chupa un pie mientras puedan comprarse su cordón de oro, sus Nike de 250 euros y su BMW, aunque nunca puedan comer si deciden pagarlo.

Pero a lo que iba. Después de años de investigaciones y de estudios sociológicos basados fundamentalmente en mi propio criterio y opinión, es decir, que sin ningún rigor cientí­fico pero sí­ sociológico, pues tiene un comienzo y, ahora un final, vengo a descubriros, o queridos lectores, la conclusión final. Una conclusión que marcará un antes y un después en vuestras vidas. Una conclusión con la que la mayorí­a coincidiréis y, desde luego, otros no, pero que no os dejará indiferentes.

El factor que marca la diferencia es…

Porque no sé si os habéis dado cuenta, pero cuando ellos estaban en edad de ver este programa, la televisión española lo dió de lado.

Muchos diréis que en TVE hicieron un nuevo programa con personajes nuevos. Personajes como Vera, Gaspar y un bichejo azul llamado Blucky. Bien, tenéis razón, pero no era Espinete ni Don Pimpón y, ni mucho menos, Chema o Ana.

De acuerdo, Antena 3 intentó recuperarlo emitiendo solo los fragmentos con los Muppets. Epi, Blas, Coco o Triqui lo intentaron pero, claramente, las 8 de la mañana no es una hora adeccuada para los niños.

Yo veí­a Barrio Sésamo cuando llegaba de clase por la tarde. Merendaba mi pan con Nocilla viendo a Espinete con un antifaz o a coco enseñándome la diferencia entre cerca y lejos. Chema inentaba enseñarnos comos ser educados y Don Pimpón… en fí­n, siempre quisimos saber de dónde habí­a salido.

Sin embargo, la generación a la que hoy hago referencia y que, por ende, ha sido objeto de estudio, no vió Barrio Sésamo como vosotros y yo ya que, en su mayor parte, desconocí­an la existencia de este programa. Su “educación televisiva” comenzó directamente con los Pokemon y el Diario de Patricia; con Tómbola y Con T de Tarde y zarandajas parecidas.

Si amigos, esa era la pieza que faltaba en el rompecabezas. La llave que permite compender su comportamiento para con la sociedad. Lo que explica por qué son como son.

No quiero terminar este post sin mostraros que ha estado ocurriendo en los últimos tiempos en Barrio Sésamo. Sé que aún queda algo de curiosidad en vosotros.

Elmo y el gran Andrea Boccelli

Y aquí­ el enlace por si no funciona el video

Y podéis ver más videos en su canal de Youtube. No dejéis de ser un poc crí­os.

19 pensamientos sobre “La clave”

  1. Cuanta razón tienes!
    Lo que tenemos que agradecerle a ese programa los de nuestra generación.
    Ainsss que tiempos aquellos viendo la tele, sin preocupaciones, con el bocata de chorizo en la mano…

  2. Mandawebos: ¿Nostálgico? jejeje
    Alex: Siempre hay expcepciones, claro. Aunque me estás llevando a una segunda teorí­a más relacionada con los Talk Show como el de Patricia… ¡Me llueven las ideas! 😉
    Jordicine: Ya ves, majo. Era una serie atemporal, jejeje

  3. Lucí­a: ¡Un momento! ¡Vale que los mundos de Yupi no eran lo mejor del mundo! ¡Vale que intentaron suplantar a Espinete! Pero coño, mejor que los Teletubbies si que era, no me lo puedes negar. (Si, yo veí­a los mundos de Yupi…)

  4. Reconozco que lo he visto muy poco, realmente me aburrí­a. Pero Fraggle Rock era otra cosa.
    De todas formas no creo que sólo gracias a Barrio Sésamo hayamos terminado así­, estaba David el Gnomo y muchos otros y muy buenos dibujos españoles. Y me parece que una generación de padres más responsables.

  5. Luego, podemos añadir que las creaciones de Jim Henson nos han influenciado de uno u otro modo, además de la programación infantil de la época. Mencion de honor, claro, para esa generación de padres que nombras.

  6. Conociéndote, al principio pensé que ibas a hablar de ésto: http://www.planetacomic.net/comics_detalle.asp?Id=19655&cat=11929
    jejeje porque tampoco va muy desatinado con el tema 😛 pero si que es cierto que en cuanto a educación infantil mejor Espinete & Cia…
    Aunque a mí­ me pasaba como a ElGeckoNegro, Barrio Sésamo realmente lo ví­ poco, pero eso sí­: David el Gnomo, Los Trotamúsicos, D’Artacan, Delfy, Los Fruitis, Willy Fog, Las Mil y Una Américas, Sylvan… toditas y alguna más, de cuando en este santo paí­s se hací­an buenas series (y no solo de animación…), antes de la invasión supermasiva de los mangas japoneses y los “talk-reality-shows” americanos…

    en fin… no nos olvidemos de que “la mejor vacuna contra la melancolí­a es llenar la vida de canciones y de amor” y cuando nos llegue el momento inculquémoslo a nuestros churumbeles para que no haya otra “generación Z” como la actual.

  7. A mí­, que me queda cada vez menos para ser padre, me parece que la principal responsabilidad es de los padres. Yo por mi parte, pienso invertir unas pelas en DVDs para que mis hijos puedan disfrutar con lo que yo disfruté y con cosas más de su época como Pocoyó (que me encanta).
    En cualquier caso:
    La culpa es de los padres, que las visten como putas.

  8. Sois conscientes de que me habéis destrozado una teorí­a, ¿verdad?
    ¡Pero no importa! ¡Crearé otras mejores! ¡Otras que no podáis destruir! .. o bueno, mejor no. Dejémoslo para los especialistas.

  9. ¿Sabras que tu dibujo con el que te vemos es la cara del dibujo animado Doraimon? o por lo menos se parece muchí­simo y eso siempre me ha gustado de tus comentarios. Mi hija tiene 7 años y ha crecido con Barrio Sésamo, con los DVDS y libritos que cada 15 dí­as sacaban a la venta creo que los de RBA ediotres y está felí­z. Ahora bien también es adicta Pokemon, Ben y Bengi, Ben 10, Viky el Vikingo, La Abeja Maya, Caillou, Pocoyó, Shinchan… y todo Imagenio incluí­do… y !oye, saca notables en casi todo en el cole. También se sabe todos los personajes de ¿Dónde estás corazón?. la Pantoja, Ana Obregón….. etc,etc…. y me parece lo mas horrible del Mundo… Ah, por cierto odio a Boccelli, no lo sosporto…. Pero tú sí­ megustas y me gusta lo que leode tí­ aunque hoy es el primer dí­a que me he decido a comentarte algo. Boccelli ha despertado mi lado mas apestoso!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!. Saludos. Marinita

  10. Hola Marinita, bienvenida. En primer lugar, no eres la primera que me dice que parece un cacho del ojo de Novita (el chaval de Doraemon). Siento decepcionarte, pero es de South Park, jejeje. Un amiguete me hizo un dibujo y lo puse de avatar hace casi 2 años y, pues hasta hoy.

    Y bueno, la verdad es que el factor “padres” es muy importante, como bien apunta el amigo Ponzonha. Son los que realmente educan a los chavales, no la tele.

    No sé, igual este post lo encarrilé mal, porque me habéis fulminado la teorí­a 😉

  11. No hombre, no creo que te hayamos fulminado la teorí­a… lo que hemos sacado en claro y creo que querí­as decir es que (con Barro Sésamo o sin él) los niños de nuestra generación crecimos y vimos TV de manera diferente a los de la siguiente, porque el nivel de la programación española ha caí­do en picado de unos años para acá.

    Un abrazo Nobi 😉

  12. Pues yo creo que en parte el post dice la verdad. También la educación de los padres (o su ausencia) influyen en los niños pero creo que se está enfocando mal los dibujos que se hacen para nuestros hijos.
    El principal argumento quizás sea que antes solo habí­a una cadena y esta era la que poní­a los dibujos para los niños. No se andaban comiéndose la cabeza pensando en captar audiencia infantil sino, a mi modo de ver, entretener de verdad a los niños. Los niños de antes se entretení­an y se educaban con los programas de antes. Ahora es que sólo se enganchan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *