Crí­ticas

Me gustan las crí­ticas. No me importa si son negativas o positivas, o si son hacia mí­ o hacia otras personas. Las crí­ticas de cine me resultan útiles (algunas más que otras), y las de televisión me ayudan a no desconectar de ese mundo que en el pasado me apasionaba y que hoy, bien por su contenido o por su calidad, no logra engancharme como entonces.

Veo poca televisión, es verdad. A la semana puedo ver, sin exagerar, 5 horas en total de televisión, esto es, ver los capí­tulos de House (cuando los ponen), Muchachada Nuí­/ Blutón BRB Nero y poco más. Sin embargo, y como digo, páginas como Vertele o Vayatele me mantienen al dí­a, además de las ya nombradas crí­ticas.

En los último dí­as, como ya comenté, veo ¡Qué vida más triste! en LaSexta, depositando con alegrí­a 30 minutos del domingo con el propósito reí­rme un rato. Todos, o por lo menos la mayorí­a, ya conocí­amos el formato, pues lo hemos visto en YouTube un montón de veces, ¿verdad? Y, si no me equivoco, a la mayorí­a nos atrajo la idea de que saltasen a televisión. Habrá alguien que haya quedado decepcionado con el cambio (supongo, aunque no es mi caso) y, si tiene la posibilidad, habrá realizado la crí­tica negativa sobre el programa. Imagino que serí­a algo así­:

QVMT, ahora en televisión, no tiene la misma frescura que en Youtube. Los actores… bla bla bla.

Es decir, que habrá hecho una crí­tica subjetiva (no olvidemos que todas lo son) de lo que le parece la serie. Hasta ahí­ todo normal, comprensible y aceptable.

Pero, y aquí­ va el meollo de este posit, no creo que haya hecho una crí­tica poniendo cosas así­:

[…] Dios me libre del humor netamente vascuence que hace descojonarse, a diario, a Rafael Sánchez Ferlosio y a los herederos de Pí­o Baroja![…]

[…] Basura blanca y vizcaí­na. La basura blanca y vizcaí­na de un vasco con amiguitos en el negocio del ‘entertaiment’ televisivo. Otro tontolaba sin puta gracia venido a más con la ayuda de sus coleguitas […]

Esto me parece inadmisible. Aprovechar una crí­tica para esto no me parece lí­cito ni muchí­simo menos. Y, aunque lo podáis pensar, no me lo he inventado yo y, sinceramente, no creo que yo lo haya sacado de contexto (corregidme si me equivoco). Estas lindezas han salido de las teclas de Nico Rey, un señor que escribe en el blog Teletridente, de El Mundo (edición Internet, claro).

Gente así­ no deja resultarme vomitiva. Y lo digo con todas las letras, porque aprovechar una plataforma como esa para decir las lindezas que dice y, sobre todo, como las va hilando poco a poco, no deja de ser sino deplorable y rastrero.

Puede gustarte más o menos, pero nunca, y esto hay que dejarlo claro, se puede decir lo que se dice. No entiendo como semejante sujeto se puede considerar a sí­ mismo crí­tico.

Creo, de verdad, que es la peor forma de decir las cosas. Metiendo “morcillas” como quien no quiere la cosa.Y comprendo que no deja de ser un artí­culo de opinión más, pero no lo creo adecuado. Y no lo creo adecuado porque se supone que estamos hablando de la televisión, no de polí­tica o de si el fulano me cae mejor o peor.

Lo dicho, qué vida más triste

7 pensamientos sobre “Crí­ticas”

  1. Evidentemente una crí­tica es siempre subjetiva, pero nunca se debe perder ni la educación ni el respeto al trabajo de los demás.

    Y sobretodo una crí­tica deberí­a centrarse en el producto en cuestión, no en las personas que hay detrás.

  2. Empezando porque, efectivamente, la serie es mala con ganas (ya lo era en internet) y el tí­tulo le viene que ni pintado, o al menos a mí­ nunca me hizo ni puta gracia, y que también es cierto que carece de ritmo televisivo y que quiere ser un Vaya semanita pero no llega. Por supuesto que Pí­o Baroja se sentirí­a… molesto por algo así­, y dirí­a que casi cualquiera, y ya sabemos todos de dónde vengo.

    Pero el último párrafo de lo de basura blanza vizcaí­na no me mola un pelo. Aún así­, repito, en lo referente a la crí­tica de la serie, lo comparto, me parece infumable.

  3. Geko: Como digo, la crí­tica no deja de parecerme correcta mientras se destina hacia un objeto que, en este caso, es la serie. La calidad, pues como bien sabemos, depende de los gustos (y para gustos, culos). Ahora bien, y en esto veo que estamos de acuerdo, no se puede aprovechar la crí­tica para atacar como lo hace.

  4. Lo que tienen este tipo de programas es que es un humor diferente que o te gusta mucho o lo odias porque no lo pillas ni a la de tres…
    A mi personalmente QVMT no me hace nada de gracia, ni ellos ni lo que hacen, pero con Muchachada Nui no puedo parar de reí­r. Cuestión de humores y gustos.

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