¿Incapaz?

-“¡Pum!”
-¿Ha llegado ya?
-Si señor, su autoestima está en el subsuelo.


Me encuentro raro. No sabrí­a explicar porqué, pero no estoy muy cómodo estos dí­as. Tengo muchas ideas en la cabeza (probablemente demasiadas) y no se como llevarlas a cabo. Decenas de ideas me rondan. Unas, son mediocres; otras, sin embargo, pueden estar bien.
No saber desarrollar esas ideas puede ser un gran problema, porque necesito hacer algo nuevo o explotaré. Con esto quiero decir, simplemente, que la rutina me agobia. No en cuanto a ir a trabajar, a la universidad, etc., sino a hacer lo mismo cuando tengo tiempo libre.

Me gustarí­a volver a escribir relatos cortos.

Recuerdo que, cuando tení­a no más de 10 años, escribí­a en una libreta relatos cortos de asesinatos y demás zarandajas. Misterio que salí­ de mis bolis sin necesidad de preguntarme que le ocurrirí­a al personaje. Cierto es que mis protagonistas siempre acababan muertos, a excepción de uno, que nunca supe realmente que hice con él, pero lo que me resultaba más complejo era ponerles nombre a estos sujetos.

De pronto, un dí­a dejé de escribir. No fue culpa de tener novia o de ver mucha televisión. Sencillamente lo dejé, como otras cosas.

Mi madre se quedaba encantada cuando veí­a que devoraba los libros que me compraba en un par de dí­as como máximo. Leí­a alrededor de cuatro libros al mes. Libros que, si me paro a pensar, no eran para chicos de mi edad, pero eso no me importaba.

Las letras, que me han ayudado en momentos duros, se han ido. Más bien diré que las he dejado ir, porque no he hecho nada por retenerlas.

Es duro darte cuenta de que, con casi 21 años, aún no sabes escribir como se debe. No eres capaz de estructurar una serie de frases con conexión apra que otras personas conecten con tus ideas y, de ese modo, disfruten con tu lectura.

Este no es un post para que ahora todos (los que pasáis por aquí­ asiduamente) me digáis que no es verdad y cosas así­, porque en este blog no he escrito nada digno de reseñar (a excepción quizá de un par de entradas). Este blog es un diario como el que tení­ais cuando erais pequeños, eso si, sin candado y de libre acceso.

Me gustarí­a ser capaz de volver a escribir algo que me enganche a mí­ y, por ende, a vosotros.

Todos los dí­as veo blogs que tienen auténticas entradas, con verdaderas reflexiones y con auténticos artí­culos bien trabajados. Con un trabajo (valga la redundancia) previo y, por tanto, un buen post.

Por otra parte, me gusta pensar que mi estado actual es debido a que no hay muchas cosas que me motiven de nuevo a escribir. Antes lo hací­a por necesidad. Para dejar salir esas ideas, ya que si no lo hací­an estarí­an en mi cabeza dando vueltas y mezclandose con otras. Antes sabí­a como plasmarlas en papel. Ahora no soy capaz de hacerlo y, cuando tengo una buena idea, tardo demasiado en comprenderla y en plasmarla en texto. No se. Es algo que no me gusta de mí­.

Mucha gente describe este estado como inseguridad; otros, por su parte, como cobardí­a. Yo no sabrí­a con que definición quedarme. Es posible que no este realmente seguro de mis ideas. Por parte parte, es posible que me de miedo enseñarlas.

Yo no tengo respuestas para estas pregunats. Las busco en todas partes, pero parece ser que me huyen (o yo a ellas).

Es posible que , a dí­a de hoy, no sea capaz de desarrollar un proyecto. En ocasiones ocurren estas cosas.

En fin, si habéis llegado hasta aquí­, gracias por leer semejante parrafada y discuplad las molestias.

10 pensamientos sobre “¿Incapaz?”

  1. No hay nada que disculpar, a mi personalmente me gusta lo que escribes y como lo escribes, tampoco te puedo dar muchos consejos, ya que yo no tengo ni zorra idea de “escribir” bien, pero imagino que si escribí­as bien con 10 años lo podrás hacer con 21, ya te llegará el momento.

  2. Ya sé que has pedido que no lo hagamos, pero como yo soy relativamente nueva, no me puedes considerar uno de tus incondicionales de hace mucho tiempo y me salto esa regla que has impuesto.

    Yo leí­a mucho, devoraba libros y cuando puedo aún lo hago y hay escritores que me atrapan enseguida por su forma de escribir y otros que aunque me gustan las historias que cuentan no me gusta como las cuentan.

    También leo muchos blogs y puedo asegurarte que si la forma de escribir del autor no me resulta cómoda y agradable no vuelvo, porque es que no me llega si no me lo cuentan bien.

    Y este me gusta. Yo creo que tú escribes bien. Empleas bien el lenguaje, le das forma con soltura. Seguramente lo único que te falte es inspiración sobre el qué contar, pero no dudes ni por un momento que encontrarí­as el cómo contarlo. Eso se nota!!

  3. Lo bueno que tiene la escritura es que no se “aprende” sino que se “practica”. Si tienes un concepto, siéntate y desarróllalo. Dale vueltas, maréalo, paladéalo. Escribe diez páginas para luego quedarte con una. Coje una masa de letras, como el alfarero coje un trozo de barro, y vete dando forma a la idea mientras le vas quitando lo que sobra.
    Hazlo durante un tiempo, volviendo a revisar textos antiguos, y verás como acabas consiguiendo lo que buscas.
    Enfrentarse al folio en blanco es terrorí­fico, pero con práctica acaba siendo bastante sencillo. Eso sí­, no olvides que la escritura es inspiración de esa que no se encuentra sino que te encuentra ella a tí­. Por eso cuando notes que las musas llaman a tu puerta, ábreles y agarra el boli otra vez. O mejor, el teclado, para poder compartirlo con nosotros…

  4. No sé si lo leí­ste, pero hace poco escribí­ algo muy parecido. Te comprendo. Hace unos dí­as lo intenté, me puse delante del procesador de textos porque tení­a una pequeña idea. Y nada. Nada absolutamente. No fuí­ capaz de escribir más de cinco lí­neas. En cuatro ya habí­a escrito todo lo que se me podí­a ocurrir sobre mi, en principio, magní­fica idea.

    No sé lo que pasa. Igual que tú, antes podí­a hacerlo, las cosas fluí­an con naturalidad y el resultado, siendo sincero, no era nada malo. Lo que ocurre ahora es todo un misterio. Hay posibles motivos, pero realmente no hay ninguno. Ahora sí­, estoy seguro de que algún dí­a esto va a cambiar. Cúando nos ocurrirá, ni idea, pero sí­.

    Como dice Ponzonha, la inspiración te encuentra, sólo tenemos que estar atentos.

  5. amigo mí­o yo también te comprendo, no estoy pasando mi mejor momento y eso se nota y la inspiración huye, porque como dicen por aquí­ es una gran verdad que ella es la que te encuentra a tí­ (te puedes tirar madurando una idea semanas y no llegar a nada bueno, y cuando ya pasas y lo dejas, un dí­a de repente ¡pum! todo toma sentido en tu cabeza)

    yo creo que el truco está en no obsesionarse y en no parar de escribir. me explico: no obsesionarse con la idea de “joooder estoy en criiiisiiis, y no me sale nada bueeeno, no valgo pa na, pos ale no hago na.” no. si quieres escribir, escribe. todo lo que se te pase por la cabeza, en el mismo momento, y tal y como se te pase por la cabeza. si te viene un leve argumento, o ni siquiera eso sino una simple frase que luego ya desarrollada podria dar una buena historia, escrí­bela. y en ese momento pueden pasar dos cosas: o que se quede así­ en una cosa a desarrollar; o que en ese mismo instante sin quererlo te embales y no puedas parar y te salga todo del tirón. y si es así­ no lo pares, porque a saber cuándo vuelve luego la inspiración.

    y olví­date de inseguridad y de cobardí­a, piénsalo bien, nadie te obliga a colgar aquí­ todo lo que escribas. lo digo por lo del posible miedo a enseñar tus ideas. tú escribe, pero escribe para tí­, porque tengas algo dentro que necesites sacar, y sacarlo te ayude a “romper la rutina”.
    que luego salga algo bueno y publicable o no ya es secundario, pero escribir es una pequeña terapia, escribir desde filosofadas callejeras serias hasta la frase más chorra que se te pase por la cabeza (ya verás el dí­a que te cuente de dónde salió mi corto del Pollo Vegetal… jejeje)
    evidentemente es un placer y un orgullo el decir “joer qué cosa me ha salido, me gusta, y quiero compartirla con el mundo”, y si luego al mundo le gusta ya… la ostia, pero en el fondo lo que de verdad te llena es el hecho de haberlo hecho (valga la redundancia).

    y bueno ya por último una pequeña gilipollez, por mucho ordenador que tengamos y tal, no reniegues del viejo amigo Bic de toda la vida jejeje quiero decir que si a lo mejor antes escribir a mano y boli te inspiraba y funcionaba, que no te cierres ahora al tecladito y el Word y desempolves los cuadernos que quedaron a medioescribir del instituto. te confieso que yo soy incapaz de escribir nada a ordenador, pasarlo a limpio luego y eso sí­, pero llevo la mariconera llena de papeles y folios doblaos y un boli. por eso, porque la inspiración te puede venir en el metro, en el curro o esperando el autobus.

    en fin espero haberme explicado medianamente bien y que entiendas lo que te quiero decir, si no, lo siento, son las cuatro menos veinte, he llegado a casa hace un rato de un concierto y de pasar todo el dí­a fuera de casa, y aunque mañana curro aquí­ estoy enganchao jejeje
    quédate con lo básico: el horro vacui es un mito que se vence en dos segundos, no pares de escribir, pero escribe para tí­.
    y te saldrán cosas de las que estarás orgulloso.
    y luego los demás estaremos orgullosos de tí­ por ellas.
    un abrazo! buenas noches

  6. yo también leí­a antes muchos libros, y ahora por falta de tiempo sólo leo los blogs que puedo y poco más. No te desanimes e intenta volver a escribir si te gusta 😉

  7. ¿Recuerdas aquella canción de Serrat en la que le pasaba algo similar a lo que a ti te ocurre? La canción era “No hago otra cosa que pensar en ti” y era algo parecido a lo que te pasa, que daba vueltas y vueltas, no encontraba la palabra precisa y se distraí­a con cualquier cosa. Piensa que hasta las musas se van de vacaciones…

  8. Nunca se aprende a escribir. Te dirí­a: “no te preocupes, eso les pasa a todos alguna vez, no te debes obsesionar con ello… Cuando quieras lo volvemos a intentar”.
    Tu entrevista ya está en el periódico TLO, pí­desela a tu hermana, me gustarí­a que la pusieras aquí­.
    Te echo de menos, bricolajero manazas.

  9. Aquí­ te habla tu compañero de entrevista. Soy la ‘Y’ en las respuestas XD.
    Bueno, a mi me ha gustado como les ha quedado, ¿Y a ti?

    Por otro lado, no diré nada de los videos de David, él ya sabe lo que pienso.

    Un saludo!

  10. Yo creo que eso que relatas es una mezcla de inconformismo y prefeccionismo en partes iguales… te podria decir todas las cosas tipicas que se dicen en estos casos, pero tu no quieres oir eso, solo te dire que se que puedes hacerlo…espera, eso es otro topico, jeje

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