Reflexionando

Hoy me ha dado por reflexionar y he llegado a la conclusión de que hacerte mayor no es tan malo. Quiero decir que puedes seguir haciendo lo mismo que cuando eras niño (eso si, con más agujetas) y, además, tiene el plus añadido de las cosas positivas de la edad, como el dinerito a final de mes o la posibilidad de ver cosas que no podí­as ver antes como….. que se yo…. como cosas, porque el pr0n lo puedes ver hoy desde que eres un lactante practicamente.

Pero claro, en esta vida todo tiene su cara B (para los menores de 16, es otra cara, como la de los cassettes) y esto no podí­a ser la excepción. La cara B de hacerte mayor es adentrarte en el ….

Ten miedo

Claro, ya eres mayor. Ya te compras los calzoncillos tu solo y decides (o no) comer pasta y pizza todos los dí­as. Pero también estás imbuido por el poder de tu madre. Este poder consiste en cosas como su forma de hablar

Hijo… Traeme… traeme el este que está en el ese

que es una forma muy común entre las madres de este paí­s de volver locos a sus hijos. O también cosas como

– Pues me he encontrado a Marga en el mercado.

– ¿Y?

– Y que está como gorda. Que mal la sienta cumplir años

sin recordar que el espejo es cruel con todos en ese terreno.

Si bien es verdad que este proceso comienza en cuanto te dicen por primera vez

– Disculpe señor, ¿Me deja pasar?

no lo asumimos hasta que nos quedamos clavados ante la espectacular belleza de una muchacha a la que sacamos, como mí­nimo, 4 años (eso a partir de los 20, porque la edad de las observadas siempre rondará los 16/ 17 años mientras que la nuestra seguirá in crescendo). Desde luego, este ejemplo también es aplicable a las mujeres.

Por último, pero no menos importante, una de esas cosas que te ayudan a descubrir que te haces mayor es que tus amigos y/ o compañeros de clase se casan.

– Oye, ¿Sabes que Miguel se casa?

-No, ¿De verdad?

– Si, ya se ha comprado una casa y ahora ha dicho que se casa.

Es uno de los grandes batacazos contra la vida.

Pero en fin, Esto es solo una introducción apra esos jovenzuelos que nos miran y dicen

¿20 años? Joe, que viejo

A esos “niños” solo les diré una cosa: Tiempo al tiempo, que el tiempo os podndrá en vuestro sitio.

Disfrutad de vuestra ignorancia si aún no os habéis dado cuenta (o no habéis querido) de que estos suceso ya os han acontecido…

5 pensamientos sobre “Reflexionando”

  1. Yo es que no es que me niegue, es que no sé crecer, como ya era una adolescente madura me he quedado en ese punto supongo,jeje.

    Ahora lo de que te llamen señora es duro, doy fe. A mí­ una vez me pidieron la hora unos niños con esa coletilla y les dije que no tení­a reloj (cuando era mentira evidentemente, yo siempre llevo reloj). Ale, ya he confesado …

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