Diario del autoescuelista terrestre I

La verdad es que no me va mal en la autoescuela. Las marchas y tal se me dan bien, aunque al entrar en las rotondas aún voy con algo de miedo. Es normal, hoy es mi quinta clase. El coche que manejo es un Peugeot 307 nuevecito y bastante majo, la verdad. Mi profesor es un tí­o con paciencia que sabe enseñarte (no como los de la universidad).

Ayer salí­ a carretera. Alcorcón – Fuenlabrada – Móstoles – Alcorcón fue mi recorrido. Me gustó porque pude meter la 4 marcha, ya que en ciudad voy a 2ª o, como muchí­simo, a 3ª (se que no se debe ir a más, pero es monótono).   Y poco más que contar.

Un saludo a todos.

3 pensamientos sobre “Diario del autoescuelista terrestre I”

  1. Guau, la cuarta marcha, estás hecho todo un Fitipaldi ;-).
    Yo en ese sentido tuve mucha suerte, muy pronto salí­ a la autopista y tuve que ponerme a 120. Mi profesor tení­a la teorí­a de que si andas con miedo es peor, y tiene razón. Lo siguiente que tení­a que hacerte es meterte por una carretera de montaña…
    Venga suerte, valor y al toro.

  2. Jejejejej… vaya, te estás sacando el carnet, eh??? ínimo!!! Yo estaba muy ilusionada hace ya… pffff, diez años… Conducí­a el BMW rojo de la autoescuela, y era un peligro al volante, aun no sé cómo aprobé a la primera… Pero bueno, que como no me hací­a mucha falta, no cogí­ el coche hasta el dí­a de hoy… Todos me decí­an que era dangerous, y me lo acabé creyendo… Yendo a pie no me llevo a nadie por denate, jajajjajajajaja… 😛

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