Sí­ndrome dominical

Pues, el caso es que hoy, como todos los domingos, no tengo ganas de hacer nada. He intentado jugar al World of Warcraft, pero el server no tiraba bien y lo he dejado. Después me he muesto a hacer el “mongolo” delante del ordenador y, como siempre, he terminado aquí­, compartiendo con vosotros lo tristes que son los domingos. Y lo pero que tienen los domingos es esa cruel verdad universal que nos duele a todos:

¡Mañana es Lunes! 

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