Las cosas claras…

… y el chocolate espeso, vamos, digo yo. Hoy me he levantado a la misma hora de siempre, con el madrugón encima. El caso es que mientras vení­a escuchando Iron Maiden y unas rancheras (si, rancheras, que pasa, también me gustan) pensaba: “Me tení­a que haber quedado durmiendo”. No hay cosa que más me joda que madrugar para nada y hoy lo he hecho gracias a mi profesor de Teorí­a del derecho. El tí­o nos dijo el primer dí­a: “Las clases no son obligatorias”…. Y se lo ha tomado al pie de la letra porque falta siempre un dí­a por semana.

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