Walking Around

Hola “Almas de Pollo”. Esto no va nada mal, aunque aún no se me llena la taberna hasta los topes. Estoy pensando en poner una máquina Neo-Geo con el PAC-MAN y el PANG. Llevo unos dí­as dandole vueltas a la cabeza y , después de acabar mareado, he llegado a la conclusión de que lo que tenga que ser, será. Muchos no sabréis de que va la cosa (ni falta que os hace) y pensaréis “Joer, pos pa eso no pienses chato”. “Todo pasa y todo queda” que decí­a el poeta. Y lleva razón. El otro dí­a un gran amigo mí­o me decí­a “quedate con lo bueno tí­o” y es lo que haré. Quizás no sea como antes, pero, que leches, seamos positivos. Bueno, cierro esta leve incursión en vuestras vidas, mis pequeñas “almas de cántaro” con un poema de Pablo Neruda que, aunque a algunos ya se lo he mostrado alguna vez, creo que este es el mejor momento para que todos conozcan a este genio de la poesí­a.

WALKING AROUND

SUCEDE que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerí­as y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro navegando en un agua de origen y ceniza. El olor de las peluquerí­as me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,ni mercaderí­as, ni anteojos, ni ascensores. Sucede que me canso de mis pies y mis uñasy mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre. Sin embargo serí­a delicioso asustar a un notario con un lirio cortado o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Serí­a bello ir por las calles con un cuchillo verde y dando gritos hasta morir de frí­o. No quiero seguir siendo raí­z en las tinieblas,vacilante, extendido, tiritando de sueño,hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,absorbiendo y pensando, comiendo cada dí­a. No quiero para mí­ tantas desgracias.No quiero continuar de raí­z y de tumba,de subterráneo solo, de bodega con muertosateridos, muriéndome de pena. Por eso el dí­a lunes arde como el petróleocuando me ve llegar con mi cara de cárcel,y aúlla en su transcurso como una rueda herida,y da pasos de sangre caliente hacia la noche. Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,a hospitales donde los huesos salen por la ventana,a ciertas zapaterí­as con olor a vinagre,a calles espantosas como grietas. Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinoscolgando de las puertas de las casas que odio,hay dentaduras olvidadas en una cafetera,hay espejosque debieran haber llorado de vergí¼enza y espanto, hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos. Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,con furia, con olvido,paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:calzoncillos, toallas y camisas que lloranlentas lágrimas sucias.

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