9 Mar 2010

Esto ya lo he visto

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Actualidad, Televisión

¿No os da la sensación de que la televisión no innova? ¿de que siempre estáis (estamos) viendo lo mismo? Yo tengo esa sensación constantemente.

Por si no lo sabíais, Antena 3 estrenó ayer un nuevo programa para intentar afianzar sus tardes en la parrilla. “La jaula” se llama el programa. En la presentación, el equipo lo prensentó como un programa con el espíritu de Crónicas Marcianas pero adaptado a las tardes de la cadena del Grupo Planeta. Crónicas Marcianas, por si hay alguien en la sala que no lo recuerda, tuvo dos etapas bien diferenciadas por la aparición de Gran Hermano. En la primera teníamos un programa ágil, rompedor, sorprendente y otros tantos adjetivos positivos. Manel Fuentes y el Sr. Galindo hacían los coros a un Javier Sardá inmenso. La segunda etapa, ya con Gran Hermano en antena, nos mostró que la televisión siempre puede superar su nivel de zafiedad y estulticia.  Pues bien, por lo que parece es la segunda etapa en la que se quieren ver reflejados.

Los colaboradores del programa son, entre otras perlas, Kiko Rivera o Nuria Bermudez. No creáis que no tiene tela que cortar la cosa.

Pero bueno, dejemos la cadena de Planeta y marchémonos a TeleCinco. La otrora “cadena amiga” llevaba unos años que, pese a haber sido líder de audiencia, no acababa de arrancar en algunas franjas. Desde la desaparición del “Tomate” se probaron muchos programas con la misma fórmula que se iban hundiendo cada vez más en el fango televisivo. Tuvo que volver Jorge Javier Vázquez a reflotar la que siempre fue su franja con un tomate nuevo, tal vez Ketchup, en el que los coros se los harían personajes y periodistas infames y en la que la fórmula utilizada sería el de reciclar las latas de tomate del pasado en un programa ligero.

Para los fines de semana, la cadena que dirige Paolo Vasile ha recuperado Genio y Figura, con Paz Padilla haciendo la labor que antaño realizaba el desaparecido Pepe Carroll. El resultado es un remake rancio del que fuera un buen programa de chistes y cuyo testigo ha sido recogido por “El club del chiste”.

Como en todas partes cuecen habas, en Cuatro ()  comienzan a preparar un cambio en su parrilla vespertina tras comprobar que los movimientos que han ido haciendo en los últimos meses no han sido los adecuados. Por lo pronto, y tal y como se puede leer en diferentes webs como Vertele o FormulaTV el programa presentado por Ana Milán aguantará hasta mayo. Tras esto, no se sabe si la ahora cadena del Grupo Telecinco (rebautizado ahora como TeleCinco a secas) encargará más ediciones a la productora.

Sin embargo, su presentadora no se quedará en la calle en el caso de que Password desaparezca de la programación. El detonante de este post ha sido la noticia (que ya saltó a la palestra hace unos meses) de que Cuatro planea la tercera resurrección (cuarta edición) de Caiga Quien Caiga en el que como novedad (en España, no en otros países) traerá a la mesa principal a una presentadora que, como ya habréis adivinado, podría ser Ana Milán.

No veo mal que, en el caso de darse, sea esta actriz quien presida la mesa, pues tiene caracter de sobra para ello. Lo que no comrpendo es el hecho de que quieran recuperar una franquicia que no ha logrado recuperar ni la esencia ni la audiencia de su primera edición. Personalmente, y esto es un razonamiento propio, aquel programa triunfó por una serie de factores tales como la etapa socio-política que vivá el país con la primera/segunda legislatura de Aznar en el gobierno; un equipo de reporteros con personalidades definidas, una mesa compuesta por El Gran Wyoming, Juanjo de Iglesia y Javier Martin que hacían un tridente inimitable y el que, muy posiblemente, fuese el factor clave del éxito: la productora Globomedia.

Esta productora, que por entonces contaba con otro éxito llamado “El Informal“, le daba al programa ese toque de distnción que hacía del formato argentino un formato muy “de aquí”. Si lo analizamos friamente, el CQC que emitía TeleCinco en aquella época tiene unos rasgos “Glomedia” que no han sido introducidos en el resto de ediciones del programa. El ejemplo mas claro está en el puesto de presentador y su evolución:

Wyoming -> Fuentes -> Frank Blanco.

De un buen showman a uno ínfimo pasando por uno normalito.

Y es que no por resucitar fórmulas que tuvieron éxito en el pasado vamos a recuperar a la audiencia.  En España se peca de tirar siempre de lo mismo porque, si nos funcionó una vez ¿quién te dice a ti que no lo volverá a hacer?

Afortunadamente, aún quedan pequeños rescoldos de buena televisión por ahí, proyectos que poco a poco van viendo la luz (como Ciudad K, por ejemplo) y productoras que intentan innovar con programas frescos (como ElTerrat). Mientras nos quede eso, aún hay algo de esperanza.

8 Mar 2010

Día de la mujer trabajadora

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Actualidad

Antes de comenzar, no puedo sino recomendar la lectura de este post del Dr. Mapache.

Hoy es 8 de marzo. Tal día como hoy Alfonso XIII autorizó en 1910 que las mujeres pudiesen cursar estudios superiores. Einstein fue nombrado ‘Honoris Causa’ en Madrid en 1927 y diez años mas tarde comenzó la Batalla de Guadalajara en España.

Hoy, 8 de marzo, se conmemora también el ‘Día de la mujer trabajadora‘ y el ‘Día Internacional de la mujer‘. Un día que viene de lo siguiente:

La conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

Dr. Mapache

Es curioso ver como aquella lucha estaba ligada a la lucha por los derechos de los trabajadores. Las mujeres que murieron querían unas condiciones dignas como trabajadoras.

A día de hoy, lo que se busca (y me centro en el ministerio de Igualdad) es el reconocimiento de la mujer como mujer en la empresa. Entiendo, por tanto, que lo que este ministerio debiera reivindicar es que ellas tuviesen las mismas condiciones laborales que ellos en todos los estratos de la sociedad. Sin embargo, desde mi punto de vista, eso es algo que no debería hacer un ministerio, sino los sidicatos. Pero pongámonos quisquillosos y permitamos que sea un ministerio quien se encarge de tan farragosa tarea. No sé. Imaginemos un ministerio que se encargase de temas laborales. Un ministerio que, qué te digo yo, estuviese en contacto con las empresas y los sidicatos. ¡Lo tengo! ¡Montemos un nuevo ministerio que se llame “Ministerio de trabajo”!. ¿Cómo? ¡Ah!… Disculpad, pero me dicen por el pinganillo que ya existe ese ministerio.

Bueno, pues aprovechemos la fecha que es para entrevistar a la Señora ministra de Igualdad:

¿Es necesario un ministerio de Igualdad o con una secretaría de Estado sería suficiente?
Es una cuestión de visibilidad y de poder elevar las políticas al primer nivel.

Diga usted que si. Es un tema este que, o tiene un ministerio o nadie le hace ni caso. Es más, en el resto del mundo a nadie le importa ni nadie lucha por este tema porque, como sabemos, no hay muchos ministerios como el suyo.

¿No es paternalista y un poco machista poner cuota de mujeres?
No. Al mérito lo que es del mérito, y al sexo lo que es del sexo. Representamos el 60% de las personas que se licencian en este país, con mejores expedientes académicos que los hombres y sin embargo eso no tiene un traslado al mercado laboral ni desde luego a nuestra promoción dentro del mismo. Yo quiero que se valore el mérito y la capacidad, y una manera de medirlo es el expediente académico. Así que deberíamos tener el 60% de los espacios de responsabilidad.

Diga usted que si. Porque es un dato bien sabido que ese 60% que menciona del total de los titulados son mujeres que, por descontado, tienen mayor capacidad que los hombres. ¡Sin lugar a dudas! Y lo más lógico del mundo es imponer a la sociedad que ese 60% acabe obteniendo un puesto de trabajo. Pero… espere un momento. ¿Qué ocurre con ese 40% sobrante? ¿Son zotes? ¿O acaso solo son incapaces? Bueno, son hombres que, desde luego, han concluido sus estudios universitarios pero ninguno es mejor que las anteriores mujeres nombradas y, por supuesto, no merecen los puestos que desempeñan. Por cierto, ¿y qué ocurre con las mujeres que no han estudiado? ¿Ellas no tienen derechos? ¿Sólo hay que defender que las mujeres ocupen cargos en cúpulas directivas? Vaya, veo que ese es un tema espinoso y que no hay que tratarlo en las entrevistas.

¿Este país iría mejor si hubiera más mujeres mandando? ¿Es una cuestión de sexo?
El mundo iría mejor. Las mujeres no hemos sido parte del problema, porque no hemos estado en las mesas donde se han tomado las decisiones que nos han llevado hasta aquí. Pero ahora más que nunca somos parte de la solución. Tienen que contar con nosotras. Por razones de justicia, pero también por razones económicas, de rentabilidad, de eficiencia… Las mujeres no queremos elegir entre ser madres o desarrollar nuestra profesión.

Claro. El mundo es una mierda porque ha sido regido por hombres. ¡Faltaría más! Ellos, que sólo piensan de manera fálica han arruinado la historia. Todos las catástrofes históricas no habrían sucedido. Y, por supuesto, una mujer en el gobierno hace que este sea más rentable. No acabo de comprender este concepto, pero si usted lo dice, lo creeré “a pies juntillas”.

En fin, una entrevista realmente interesante y, por descontado, sin desperdicio alguno. Todo son píldoras sin conservantes ni colorantes en la charla que ha mantenido con las redactoras de 20minutos.

Finalmente, quiero hacer mías las palabras que, muy acertadamente, ha utilizado el Doctor Mapache para concluir este post:

A todas vosotras felicidades por los logros conseguidos y aquí me tenéis para lo que fuera menester a la hora de conseguir los que quedan.

26 Feb 2010

Uno y Trino

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Actualidad, Música, Rarezas

No, amigos. Hoy no vengo a deciros que yo soy como Dios (y Dios es como yo, como decía aquel en aquella película) y que, además de ser yo mismo, soy el Padre, el Hijo y la Paloma. Lo que vengo a comentar es el último espectáculo que he visto. Ayer, y rodeado de seis féminas (pues, sorprendentemente, son las únicas que acceden a ir al teatro) fuimos a refugiarnos del temporal a la Chocita del Loro (Gran Via,70) donde disfrutaríamos del espectáculo que da título a este post.

Foto: Quequé, galería pública.

Uno y Trino no es un monólogo al uso. Y no lo es porque en un monólogo, como su propio nombre indica, sólo habla uno. En este caso, y aunque en parte es cierto que sólo habla uno, encontramos en el escenario al gran Quequé y al no menos grande Maestro Nalga, quien pese a sus “limitaciones” (para comprendero hay que ver el espectáculo) da la réplica a Quequé en un par de ocasiones. Además de ser un maestro con la guitarra, lleva a cabo una serie de gags secundarios simultáneos a las partes de monólogo que tiene el espectáculo.

Foto: Quequé, galería pública.

Para muchos (entre los que me incluyo), la faceta de cantante de Quequé nos era desconocida. Sin embargo, a lo largo de “Uno y trino” va demostrando que sus dotes para esto son buenas, fundamentando esto en comentarios tan lógicos y ciertos como que “Julio Iglesias no sabe cantar”. Además, en ciertos momentos da la sensación de estar viendo en directo al Gran Wyoming y al Maestro Reverendo e incluso al gran Javier Krahe.

Foto: Quequé, galería pública.

Un espectáculo de hora y media larga en la que no para uno de reírse y en el que se puede escuchar bossanova, canción protesta (abajo la metrosexualidad) e incluso un nuevo ritmo que consta de todos los ingredientes para ser la canción del verano en España (y la del invierno en sudamérica) llamado Quequetón.

Un espectáculo que no hay que perderse si se tiene la oportunidad de ir. Para muestra, un botón:

8 Feb 2010

El cuervo

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Literatura

Ya lo publiqué en 2007 (¿tanto hace?), pero nunca veré suficiente la poca promoción que le hago tanto al poema del gran Edgar Allan Poe como al audio extraído del que antaño fuese el programa que me mantenía en vela hasta las tantas de la madrugada, que no es otro que “La rosa de los vientos“.

El cuervo

Una vez, al filo de una lúgubre media noche

mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,

inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,

cabeceando, casi dormido,

oyóse de súbito un leve golpe,como si suavemente tocaran,

tocaran a la puerta de mi cuarto.“Es —dije musitando— un visitante

tocando quedo a la puerta de mi cuarto.

Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdode un gélido diciembre;

espectros de brasas moribundas

reflejadas en el suelo;

angustia del deseo del nuevo día;

en vano encareciendo a mis librosdieran tregua a mi dolor.

Dolor por la pérdida de Leonora,

la única,virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.

Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante

de la seda de las cortinas rojas

llenábame de fantásticos terrores

jamás antes sentidos. Y ahora aquí,

en pie,acallando el latido de mi corazón,

vuelvo a repetir:

“Es un visitante a la puerta de mi cuarto

queriendo entrar. Algún visitante

que a deshora a mi cuarto quiere entrar.

Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,

y ya sin titubeos:

“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón

imploro,mas el caso es que, adormilado

cuando vinisteis a tocar quedamente,

tan quedo vinisteis a llamar,

a llamar a la puerta de mi cuarto,

que apenas pude creer que os oía.”

Y entonces abrí de par en par la puerta:

Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura

permanecí largo rato, atónito, temeroso,

dudando, soñando sueños que ningún mortal

se haya atrevido jamás a soñar.

Mas en el silencio insondable la quietud callaba,

y la única palabra ahí proferidaera el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”

Lo pronuncié en un susurro, y el eco

lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”

Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,

toda mi alma abrasándose dentro de mí,

no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.

“Ciertamente —me dije—, ciertamente

algo sucede en la reja de mi ventana.

Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,

y así penetrar pueda en el misterio.

Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,

y así penetrar pueda en el misterio.”

¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,

y con suave batir de alas, entró

un majestuoso cuervo

de los santos días idos.

Sin asomos de reverencia,

ni un instante quedo;

y con aires de gran señor o de gran dama

fue a posarse en el busto de Palas,

sobre el dintel de mi puerta

Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano

cambió mis tristes fantasías en una sonrisa

con el grave y severo decoro

del aspecto de que se revestía.

“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,

no serás un cobarde,

hórrido cuervo vetusto y amenazador.

Evadido de la ribera nocturna.

¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”

Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado

pudiera hablar tan claramente;

aunque poco significaba su respuesta.

Poco pertinente era. Pues no podemos

sino concordar en que ningún ser humano

ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro

posado sobre el dintel de su puerta,

pájaro o bestia, posado en el busto esculpido

de Palas en el dintel de su puerta

con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto

las palabras pronunció, como virtiendo

su alma sólo en esas palabras.

Nada más dijo entonces;

no movió ni una pluma.

Y entonces yo me dije, apenas murmurando:

“Otros amigos se han ido antes;

mañana él también me dejará,

como me abandonaron mis esperanzas.”

Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio

tan idóneas palabras,

“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice

es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido

de un amo infortunado a quien desastre impío

persiguió, acosó sin dar tregua

hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,

hasta que las endechas de su esperanza

llevaron sólo esa carga melancólica

de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía

de mis tristes fantasías una sonrisa;

acerqué un mullido asiento

frente al pájaro, el busto y la puerta;

y entonces, hundiéndome en el terciopelo,

empecé a enlazar una fantasía con otra,

pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,

lo que este torvo, desgarbado, hórrido,

flaco y ominoso pájaro de antaño

quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra

,frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,

quemaban hasta el fondo de mi pecho.

Esto y más, sentado, adivinaba,

con la cabeza reclinada

en el aterciopelado forro del cojín

acariciado por la luz de la lámpara;

en el forro de terciopelo violeta

acariciado por la luz de la lámpara

¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire

se tornaba más denso, perfumado

por invisible incensario mecido por serafines

cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.

“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,

por estos ángeles te ha otorgado una tregua,

tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!

¡Apura, oh, apura este dulce nepente

y olvida a tu ausente Leonora!”

Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!

¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio

enviado por el Tentador, o arrojado

por la tempestad a este refugio desolado e impávido,

a esta desértica tierra encantada,

a este hogar hechizado por el horror!

Profeta, dime, en verdad te lo imploro,

¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?

¡Dime, dime, te imploro!”

Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!

¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!

¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,

ese Dios que adoramos tú y yo,

dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén

tendrá en sus brazos a una santa doncella

llamada por los ángeles Leonora,

tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen

llamada por los ángeles Leonora!”

Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida

pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.

¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.

No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira

que profirió tu espíritu!

Deja mi soledad intacta.

Abandona el busto del dintel de mi puerta.

Aparta tu pico de mi corazón

y tu figura del dintel de mi puerta.

Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.

Aún sigue posado, aún sigue posado

en el pálido busto de Palas.

en el dintel de la puerta de mi cuarto.

Y sus ojos tienen la apariencia

de los de un demonio que está soñando.

Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama

tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,

del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,

no podrá liberarse. ¡Nunca más!

5 Feb 2010

Spain is…

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Reflexiones

Manuel Fraga Iribarne (o Fragasaurus) lo dejó claro en su momento: “Spain is different”. Han pasado más de 30 años desde que aquel eslogan calase en la sociedad española y, sin embargo, nosotros seguimos estancados.

Nos preguntaba un profesor en la Universidad si nosotros, el alumnado, nos sentíamos europeos, españoles o de nuestro pueblo. Las respuestas fueron muy diversas pero la conclusión que alcanzamos fue que todos y cada uno de nosotros éramos “españoles”. Y lo entrecomillo porque lo que él resaltó de todas las respuestas fue que, pese a ser críticos con los clichés de “España, sol y toros” nosotros éramos los primeros en defender la cerveza y el pintxo, la siesta y, por supuesto, la tortilla de patatas.

Cuando quisimos extrapolar esto al “mundo de los mayores” llegamos a la picaresca clásica. El español, lo creáis o no (que lo hacéis) es pícaro y “tramposo” por naturaleza. Lo vimos con Lázaro (de Tormes), lo hemos visto con reyes y empresarios y, recientemente, lo hemos visto con el último caso de esa picardía (elevada a la enésima potencia) que no es otro que el llevado a cabo por Gerardo Díaz Ferrán quien, tras protagonizar un sonado “fraude” (que entrecomillo porque, si no recuerdo mal, está en los tribunales) sigue siendo el presidente de la CEOE (la patronal, para entendernos). Esto, amigos, sólo es posible en España. Aquí nos da igual todo.

Dentro del territorio patrio tenemos también millones de clichés. De los más conocidos son que los catalanes son tacaños, los castellanos son secos y los andaluces son vagos. No dejan de ser generalizaciones, desde luego, pero sólo aquí lo damos como verdad absoluta. Y lo digo porque, por ejemplo, si pensáis en algún amigo vuestro que sea andaluz, ¿lo clasificaríais como vago? Pues posiblemente no,pero claro, el resto si que lo son.Y así con todo. Somos los primeros que nos promovemos como “el español de antaño” cuando la realidad es bien distinta. No queremos que nos vean como “los de las sevillanas” pero no hacemos nada por cambiar eso.

En cuanto a si éramos europeos, la verdad es que las conclusiones no dejaban nada claro. Valoramos la actual situación del país frente a la España de los años 70 y comprobamos que, pese a crisis económicas, ahora estamos muchísimo mejor. Aceptamos de buen grado que este desarrollo ha sido, en parte, gracias a los aportes económicos que la Unión Europea ha destinado a España. Por contra, no queremos que países más pobres que nosotros (la España de hoy se ha crecido frente a los que están como nosotros hace15 años). No queremos tener que aportar dinero de nuestros bolsillos para que países política y económicamente inestables se suban al carro de la UE. Y no lo queremos porque el español es como es. “Lo mío es mío y lo de los demás… también” decía aquel.

No podemos ser europeos porque no lo sentimos ni, por supuesto, lo vemos necesario. Entiéndase, claro, que me refiero a europeo como parte de la UE, no como continente, al que defendemos a capa y espada frente al continente americano porque aquí, señoras y señores, “vivimos mejor”. Nuestra calidad de vida es, cuanto menos, superior en tanto a que aún trabajamos para vivir y no al contrario.
Si bien es cierto, y volviendo al tema de los clichés en España, que el clásico “esto es España: uno trabajando y tres mirando” lo cumplimos a rajatabla. Y no sólo en el trabajo como tal, que también. Me refiero a que no nos quejamos. De un tiempo a esta parte sólo estamos a “verlas venir” sin protestar. ¿Que nos quieren subir los años de cotización? Nos callamos. Y este es sólo un ejemplo.


Pensadlo fríamente
.

4 Feb 2010

Minutos musicales

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Música

No necesita presentación. De hecho, me limitaré a poner la canción y la letra. Y no, no la pongo porque un comentarista (Maese Miguel) la publicase ayer en un comentario. Esta entrada estaba en mis borradores hace ya tiempo y, con la escusa de que él la ha sacado a colación, creo que es el mejor momento para que todos disfrutemos del gran Espronceda.

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de “¡barco viene!”
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

3 Feb 2010

Retornando

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Personal

¿Hay alguien por ahí? No, si ya me imagino que si, pero es que los propósitos de año nuevo me parece que no los cumplo ni a tiros.

Hoy vengo a contaros una serie de cosas de las que me he dado cuenta en mi último (y primero) viaje a Túnez.

En primer lugar, y como no podía ser de otra manera, debo decir que Túnez está bien para ir de viaje de estudios. Lo que no entiendo es que sea un viaje de novios y tal porque, siendo sinceros, allí son más pobres que las ratas. Y no me refiero a un sentido figurado, no. La gente en los zocos acepta como forma de pago los bolígrafos Bic de toda la vida. Algo tan insignificante y que aquí cuesta alrededor de 80 céntimos de euro, allí llega a ser intercambiado por hasta 4 dinares que, lo creáis o no, es un buen dinerito.

Las zonas turísticas que tiene aquel país están francamente bien cuidadas. De señalar es su Circo romano. La inmensidad y el buen estado de este te hace sentir insignificante, ya no sólo a nivel de tamaños, sino a nivel histórico. Miles de años aguantando el paso del tiempo para que hoy podamos disfrutar con un pequeño retazo de historia que, con un poco de suerte, durará otros tantos años.

La gente de aquel país son muy educados. Educados, claro, en el sentido de que no son faltones ni intentan engañar al turista con triquiñuelas extrañas. El cambio siempre lo dan justo y el regateo está a la orden del día. Los precios, sinceramente, están bastante ajustados.

En cuanto a las ciudades, la verdad es que son un poco extrañas. Me refiero a que están anclados en el Benidorm de los 70. Posiblemente tenga que ver también que sólo han conocido a dos presidentes “democráticos” desde el año 1956. No lo sé, sinceramente.

Pero a lo que iba. Este viaje me ha servido para varias cosas. Entre ellas, por supuesto, para conocerme mejor. No hay nada como pasarse 24 horas durante 7 días con gente para conocerse a uno mismo. Puede sonar un poco raro, pero me he descubierto a mi mismo haciendo cosas que no imaginaba que haría (y no, no es cantar al SingStar con una “turca” de campeonato [que, ejem, eso...]) . Me he vuelto a “poner en el mercado”, del que me retiré voluntariamente hace ya unos años y, bueno, aunque oxidado, vuelvo a las andadas. Y vuelvo como antaño, es decir, con éxitos relativos y a la espera de poder pasar a nuevas fases (mis followers ya sabrá de que hablo, claro).

Un momento de felicidad

Además, me ha servido para conocer a muchísima gente. Gente a la que no hubiese conocido de ninguna otra manera, estoy seguro. Y no, no son gente de mi clase. Ese es el factor que me gusta. Son gente del turno de mañana de mi misma carrera. Gente a la que no conocía de nada y que ahora saben más de mi que muchos de los compañeros con los que llevo 3 años ya.

Para que os hagáis una idea, en este viaje iba gente de mi clase con la que no he hablado para nada porque ellos ni se han acercado (no así por mi parte), sin embargo, esta gente de la mañana ha sido todo lo contrario. Desde el minuto uno nos han integrado a la cuadrilla de la tarde como parte de su grupo y eso, quieras que no, gusta.

En fin, que este viaje me ha merecido la pena a varios niveles. Creo, y lo digo sinceramente, que me ha cambiado un poco el concepto que tenía de mi mismo y, por ende, mi forma de ver las cosas. También me ha servido recuperar comportamientos olvidados y, por supuesto, para disfrutar como hacía tiempo que no lo hacía.

20 Ene 2010

Remover el pasado

Escrito por: eltabernero | Guardado en: Cine y DVD

Una cosa que no comprendo es la necesidad de “reiniciar” los recuedos de la gente, televisiva y fílimicamente hablando. Bueno, está más que claro que es por un tema meramente económico pero, ¿realmente merece la pena? Sinceramente, creo que no. Y además, a las pruebas me remito:

The Hoff, el llanero solitario de los ‘80 y KITT
El chico nuevo y su coche, que no es el KITT de siempre

En el caso de “El coche fantástico” nos encontramos ante una serie que ha pasado a los anales de la historia, bien por ser tan cutre como entretenida. Además, hay que añadir que el carisma que David “The Hoff” Hasselhoff imprimía en Michael Knight era innegable. Sin embargo, y tras unas cuantas fallidas películas, llegó el correspondiente remake en el que nos presentan a un supuesto hijo de Knight que no tiene ni la misma presencia que su padre, ni al mismo coche. Y no me refiero solo a que sustituyeran al precioso Pontiac TransAm por el Mustang que vemos en la foto, no. Hablod e que también cambiaron la voz original, con lo que no es lo mismo (no hablaré del encanto que Carlos Revilla le daba al KITT ochentero).

Y esto es sólo el principio.

No digo que no merezcan la pena los reboots, ya que con Battlestar Galactica nos hemos llevado una alegría. Sin embargo, muchas son las nuevas versiones que nos están dejando un poco ojipláticos.

Una de esas series es “V“. A la espera de nuevos episodios nos encontramos con una serie un poco sosa. No así como la original, que deba cosilla desde el principio.

Por otra parte, en cine ya nos la han colado unas cuantas veces. Ahí está la película de Corrupción en Miami, que no se parece en nada a la serie, o Starsky y Hutch entre otras. No hay que olvidar al nuevo Equipo A, claro:

Me encantan que los planes salgan bien
Démosles un voto de confianza… por ahora

Pero bueno. Todo este ataque de nostalgia reivindicativa es porque, según leo en IMDB, está previsto llevar al cine a los Fraggle, cosa que me parece realmente compleja. Pero no acaba aquí, que va. El hijo de Jim Henson quiere devolvernos al mundo del Cristal Oscuro.

Es por esto que no me gusta que hagan tanto remake y tantos reinicios de cosas que funcionaron en su día por el hecho de sacar dinero a costa de los niños ochenteros. Aunque confío en que Henson mantenga ambas franquicias en un buen lugar, los resultados suelen ser mediocres en estos casos y el espectador es quien sale perdiendo en esta situación.